miércoles, 24 de junio de 2015

                                                          UNA LARGA AGONÍA
                                                                                           



 Ahí estaba papá. Muerto. Con la piel tan blanca que parecía un muñeco de telgopor. No podía dejar de mirarlo. El doctor Herrera le cerró los ojos como un gesto de piedad ante tanto sufrimiento de ese cuerpo robusto, bañado de sangre. Había sido una larga agonía. Miré al médico y comprendí que ya todo había terminado. Mis ojos chorreaban cataratas de agua que parecían querer inundar toda la casa. El dolor era atroz. Me acerqué a papá, le toqué la cara y le di un beso en la frente. Su piel comenzaba a enfriarse. Al tocarlo, percibí que el alma de papá comenzaba a irse. Mi madre tenía la mirada perdida. Parecía desorientada entre el sinfín de médicos, enfermeras y amigos que corrían de un lado hacia otro. Mamá me miró con una expresión que quería decir que eso no era posible. Que estábamos teniendo una terrible pesadilla. Sus ojos traslucían un impacto que la hacía tambalear. Me acerqué y le acaricié una mano. Una mano tan pequeña, suave y delicada que era una delicia tocarla todos los días. Estaba tibia. La tomé del hombro y la llevé al comedor. Nos sentamos y permanecimos en silencio. Ella lloraba de una forma extraña. Creía que no me contagiaba su dolor infinito. Abría y cerraba los ojos continuamente. Estaba agitada y temblaba. Su mirada era intensa y, quizá, se perdía en los recuerdos. Seguramente, trataba de revivir el primer día que conoció a papá. Siempre me contaba que su amor había sido un flechazo al alma. Yo no sabía qué hacer. De pronto, la abracé tan fuerte que logré asustarla. Era mi manera de descargar toda mi furia. Entonces, le dije:
-Mamá, yo sabía que se iba a morir.
No reaccionó. No sabía si me había escuchado. Sé que su dolor era tan grande y agudo que su memoria se iba haciendo espesa, fangosa, intolerable. Se levantó abruptamente y fue al dormitorio. No quise detenerla. La seguí para observar sus reacciones. Se sentó junto a él y le tomó las manos. Musitaba: “Papá…Papá… ¿Por qué, Dios? ¿Por qué?”. Mientras tanto, mamá pensaba y trataba de buscar imágenes para ayudar a tener más recuerdos de sus vidas.
Observaba esa escena trágica y sentí una puñalada en mi corazón. Siempre le había reprochado por creer en Dios. ¿Qué Dios? ¿Ese que se había llevado a mi papá en dos horas? Salí corriendo al patio. Grité tanto y tan fuerte que toda la casa comenzó a vibrar. Al quedar afónico, me arrodillé, cerré los ojos e imaginé que me abrazaba una ola gigante y me llevaba a una marea arrolladora donde se confundía el tiempo, los recuerdos y los sueños…

                                                    Maximiliano Reimondi

                                   










Ernesto Sábato



Ernesto Sábato (Rojas, 24 de junio de 1911 - Santos Lugares, 30 de abril de 2011)
Además de escritor y ensayista, fue físico y pintor. Su obra narrativa consiste en tres novelas: El túnel, Abaddón el exterminador y Sobre héroes y tumbas, considerada la mejor novela argentina del siglo XX y una de las obras cumbre de la literatura latinoamericana. Además, ha escrito ensayos sobre la condición humana: Uno y el Universo, Hombres y engranajes, El escritor y sus fantasmas, Apologías y rechazos, entre otros. Fue el segundo argentino galardonado con el Premio Miguel de Cervantes (1984), luego de Jorge Luis Borges (1979).
Sábato es uno de los mayores escritores argentinos, al lado de Jorge Luis Borges y Julio Cortázar. Su longeva existencia lo llevó a ser un autor muy presente durante el siglo pasado y también durante la primera década del corriente. Aunque se preparó para dedicarse a la física y a la investigación en este campo, su acercamiento al movimiento surrealista, especialmente a algunos escritores y artistas de esta corriente, torció de alguna manera su destino y terminó por darle rienda suelta a su inquietud como autor. Su manera de exponer ideas y conceptos, su facilidad retórica y la sapiencia a la hora de introducirse en la psicología de los individuos, lo erigieron en una de las grandes plumas de su tiempo y de su país.


                                                                                  Maximiliano Reimondi
CARLOS GARDEL



Carlos Gardel fue un cantante, compositor y actor de cine naturalizado argentino, considerado el más importante tanguero de la primera mitad del siglo XX. Según algunos investigadores nació en Toulouse, Francia, el 11 de diciembre de 1890 y, según otros, nació en Tacuarembó, Uruguay, el 11 de diciembre de 1887, viviendo desde su infancia en Buenos Aires. Falleció el 24 de junio de 1935 en Medellín, Colombia, en un accidente aéreo. En 2003, a propuesta del gobierno uruguayo, la voz de Gardel ha sido registrada por la Unesco en el programa Memoria del Mundo, dedicado a la preservación de documentos patrimoniales.
Existe una controversia sobre si su lugar de nacimiento fue Tacuarembó (Uruguay) o Toulouse (Francia), aunque no hay duda de que vivió en Buenos Aires desde 1893, en un inquilinato de la calle Uruguay 162. De ser uruguayo, se lo habrían entregado a Berthe para su crianza con alrededor de ocho. De ser el niño francés, habría arribado de Francia a los 2 años y 3 meses con su madre Berthe.
Se nacionalizó argentino en 1923 y murió en 1935, en un accidente aéreo durante una gira en Medellín (Colombia).
Gardel creció en el Abasto, una zona entre los barrios de Almagro y de Balvanera, en Buenos Aires en el que funcionaba el famoso Abasto, mercado central de frutas y verduras, cuyo edificio estilo art decó se conserva reciclado y convertido en centro comercial. A muy temprana edad comienza a ser reconocido por su canto, y trasciende su fama como el Morocho del Abasto. El payador José Betinotti le daría un nuevo apodo que también se haría popular, El Zorzal Criollo, y lo motivaría a cantar en los centros políticos.
Gardel tuvo pocos apodos en vida, la mayoría de ellos, son obra de la creatividad popular y surgieron luego de su muerte, tal vez para acrecentar al mito. Su primer apodo, según la teoría francesista, habría sido "el Francesito". La tesis uruguaya sostiene que el primer apodo fue "el Guachito de Escayola".
También existe una controversia sobre la escolaridad de Carlos Gardel. La tesis francesista, argumenta que Carlitos Gardes (Charles Romuald Gardes) estudió en el Colegio Salesiano Pio IX de Buenos Aires donde estuvo pupilo en 1901 y 1902. Allí fue compañero de dormitorio de Ceferino Namuncurá, futuro beato argentino.
Para la tesis uruguayista, la trayectoria escolar conocida de Carlitos Gardes en Buenos Aires, no correspondió a Carlos Gardel. Un estudio indicaría que el cantor en realidad fue fotografiado en la Escuela de 2do Grado de Varones del barrio Sur de Montevideo.
Gardel trabajó como tramoyista en el Teatro de la Victoria, donde escuchó al zarzuelista español Sagi Barba. En 1902 pasó al teatro de la Ópera, donde conoció al barítono italiano Titta Ruffo.
En 1911 celebró un duelo musical con 'El Oriental' José Razzano en la calle Guardia Vieja del barrio del Abasto. En ese duelo no ganó ninguno de los dos: más bien surgió el dúo Gardel-Razzano, que trabajó unido durante quince años. Poco tiempo después Gardel grabaría sus primeros discos, marca Columbia Record, para la Casa Tagini.
En la noche del 10 al 11 de diciembre de 1915 Gardel recibió un balazo durante un altercado a la salida del Palais de Glace (salón de baile de la época en el barrio de la Recoleta). Esto se debió a que estando en el salón, acompañado por los actores Elías Alippi y Carlos Morganti, un grupo provocó a Alippi. En principio Gardel sale a defender a Alippi, pero luego, para evitar que las cosas pasen a mayores, deciden retirarse. Pero los "niños bien" siguieron al trío por la avenida Alvear y, al llegar a Tagle, a la altura del Armenonville, se trenzaron en una pelea en la que Gardel terminó herido de un balazo en el tórax. El autor del disparo fue Roberto Guevara Lynch, el tío del Che Guevara. Haría su convalecencia en Tacuarembó, en la estancia de Pedro Etchegaray. Allí se reencontró con su amigo del Abasto “Cielito Traverso” hijo del dueño del café O’Rondemán. Traverso se había ido allí debido a que la pena de reclusión que tenía por haber matado en Buenos Aires a un “niño bien” en una pelea, le fue conmutada por la de destierro. “Cielito” había instalado en la zona un salón de baile y juego con Amanda Escayola, sobrina de Carlos Escayola, con la que convivió más de una década. Según Edmundo Guibourg, esto explica el conocimiento que Gardel tuvo con gente que le prestó ayuda para sacar un documento falso en el que aparece como nacido en Tacuarembó, con objeto de hacerse ciudadano argentino: es que para Francia, al no haber cumplido con la guerra del '14, era un desertor.
Dos años más tarde es protagonista del film mudo Flor de Durazno (novela de Hugo Wast).
En una actuación de Gardel en Montevideo en 1917, aprovechó el argentino Pascual Contursi para presentarle su letra de Lita, que el cantor interpretó en el teatro Urquiza de esa ciudad y luego en Buenos Aires. El mismo año Roberto Firpo grabó Lita en forma instrumental, en tanto Gardel y José Razzano lo registraban para el sello "Disco Gardel Razzano" (posteriormente, Odeón) con letra acompañado por la guitarra de José Ricardo. Para esta última grabación Gardel medió entre los autores pues Castriota rechazaba la versión con letra que Contursi había titulado Percanta que me amuraste. Propuso -y aceptaron- que llevara el nombre de Mi noche triste y con ese título fue grabado. Las grabaciones las realizaba en un galpón que era utilizado como depósito de películas del sello Pathé, cuyo dueño era el empresario de origen austríaco Mordechai David Glücksman, a quien todos conocían por "Max".
Gardel le sugirió a su amigo Elías Alippi, que tenía a su cargo la puesta en escena del sainete Los dientes del perro de José González Castillo y Alberto T. Weisbach en la que presentaba en escena un cabaret, que incluyera en la pieza la ejecución de Mi noche triste. Fue así que al estrenarse el sainete el 20 de abril de 1918 en el teatro Esmeralda (llamado luego teatro Maipo) la orquesta de Roberto Firpo acompañó a Manolita Poli, una actriz de 19 años, hija de padres zarzueleros, cantando el tango de Castriota y Contursi.
El sainete fue un éxito, y el factor principal del mismo fue la incorporación del tango a la pieza teatral y, en especial, el aplauso que el público brindó a Mi noche triste. Si bien este no fue el primer tango canción, hay consenso en considerar que por la trascendencia que tuvo su estreno marcó el inicio de una nueva etapa del género.
En 1920 empezó a grabar para el sello Nacional Odeón (hoy EMI), propiedad del mencionado empresario Glücksman, en el edificio Grand Splendid.[17] Hay quienes afirman que en este lugar Glucksmann le enseñó a Gardel como podía hacer para darle más potencia a su voz en las grabaciones: colocándose detrás de una silla y tomándose con las manos del respaldo, de manera de poder expandir su caja torácica.
En 1923, ya metido de lleno en el tango, realiza con Razzano y la Compañía Rivera-De Rosas, una gira que lo llevará a Uruguay, Brasil y España, debutando en el Teatro Apolo de Madrid. Hacia mediados de la década de 1920 el dúo cantor se separa, pasando Razzano a ejercer las funciones empresariales. Gardel vuelve a realizar giras por Europa, donde actúa en España (1925) y Francia (1928), y actúa en varias películas para la Paramount. Debuta en el cabaret Florida de París, con enorme éxito y graba varios discos. En 1929 visita brevemente Italia y el 5 de febrero vuelve a Francia, donde actúa en la Opera de París, triunfando de manera rotunda.
"Carlos Gardel, el corazón del tango", por el fileteador Martiniano Arce (2006).De regreso en Buenos Aires debuta en el Teatro Empire, para volver a viajar a España donde actúa en el Principal Palace de Barcelona y en el Teatro Avenida de Madrid. Comienza entonces a grabar los cortometrajes que lo harían famoso. Volvería a Francia en 1930 donde filma para la Paramount francesa la película Luces de Buenos Aires.
Tras una breve vuelta por Buenos Aires y Montevideo viaja otra vez a Europa, pero sin sus guitarristas. Realiza giras por la Costa Azul, Italia, Londres, París, Viena, Berlín y Barcelona. Filma nuevamente para la Paramount francesa "Espérame", "La casa es seria" y "Melodía de arrabal". En estas películas se incorpora como colaborador el poeta y periodista Alfredo Le Pera, con quien Gardel escribirá muchos temas (Mi Buenos Aires Querido, Silencio, Volver, El Día Que Me Quieras, etc.).
En 1933 regresa a Buenos Aires. Su conjunto de guitarras estaba integrado por Barbieri, Riverol, Vivas y Pettorossi, trabajan en Montevideo y en el interior de la Argentina y del Uruguay.
El 16 de enero de 1933 Gardel rescinde la representación de José Razzano. El 20 de octubre nombra apoderado y administrador de sus bienes a Armando Defino.
Su público nunca más lo volvería a ver: el 7 de noviembre de 1933 se va un tiempo corto a Barcelona y París, y luego viaja a los Estados Unidos donde debuta en la NBC de Nueva York, el 30 de diciembre. En 1934 filma "Cuesta abajo", "Mi Buenos Aires querido" y "Tango en Broadway", para la Paramount de Nueva York. Vuelve por poco tiempo a Francia, a fines de 1934 vuelve a actuar en la NBC y a filmar en el musical de la Paramount "Cazadores de estrellas" junto a Bing Crosby, Richard Tauber y Ray Noble entre otros grandes. En 1935 filma El día que me quieras y Tango Bar, donde canta sus éxitos más recordados. En abril emprende su fatídica gira, programada para ir por Puerto Rico, Venezuela, Aruba, Curaçao, Colombia, Panamá, Cuba y México, pero el destino impidió que esta se completara.

Muerte de Gardel

El 24 de junio de 1935 Carlos Gardel, junto con Alfredo Le Pera y algunos de sus músicos, falleció en el choque de dos aeroplanos a punto de despegar sobre la pista del Aeropuerto Las Playas de la ciudad de Medellín, (Colombia) luego llamado aeropuerto Olaya Herrera. Sólo hubo tres sobrevivientes: el Indio Aguilar, guitarrista, el profesor Plaja y Grant Flynt, funcionario de SACO.
Gardel se encontraba en lo mejor de su carrera, millones de sus admiradores lo lloraron. Entonces "El Zorzal criollo" se ganó la gloria: popularmente, la gente dice que "Gardel cada día canta mejor". Un verso de su tango Volver se convirtió en un refrán famoso en toda América latina: "Veinte años no es nada".
Carlos Gardel está enterrado en el cementerio de la Chacarita de Buenos Aires. Se conservan más de setecientas grabaciones de Gardel. No sólo grabó tangos; también música folclórica, milongas, zambas, rancheras, tonadas, estilos, etc. (treinta géneros en total). Grabó algunos Fox trots, un tango en español e inglés, y también algunas canciones tradicionales en francés e italiano y hasta un tango en guaraní.





                                                                Maximiliano Reimondi
Javier Villafañe



Javier Villafañe (Buenos Aires, 24 de junio de 1909 – 1 de abril de 1996)
Titiritero argentino. Su primera función la realizó en el barrio de Belgrano el 22 de octubre de 1935 y, en su carreta La Andariega, tirada por caballos, presentó su espectáculo recorriendo diferentes localidades de la Argentina y también de Chile, Bolivia, Paraguay y Uruguay. En 1940 recibió una beca de la Comisión Nacional de Cultura para "divulgar la actividad titiritera". Acerca de este oficio publicó varios libros, entre los que destaca "Teatro de títeres". Debido a la dictadura militar, se vio obligado a retirarse del país y retornó en 1984. Villafañe también se dedicó a la poesía y la narración. Recibió numerosos premios entre los que se incluyen dos Premios Konex de Platino en 1991 y 1984 y un Premio Konex - Diploma al Mérito en 1994. Parte de su obra comprende:

Una ronda, un cuento y un acto para títeres, (1938).
Coplas, poemas y canciones, (1938).
Títeres, (1943).
El Gallo Pinto (poesía), (1944).
Libro de cuentos y leyendas, (1945)
Los sueños del sapo, (1963).
Maese Trotamundos por el camino de Don Quijote, (1983).


                                                                               Maximiliano Reimondi
Guillermo Rawson



Guillermo Colesbery Rawson Rojo (San Juan, Provincias Unidas del Río de la Plata, 24 de junio de 1821 - París, Francia, 2 de febrero de 1890)
Médico, higienista y político argentino, que se desempeñó como Ministro del Interior durante la presidencia de Bartolomé Mitre, entre 1862 y 1868. Además, impulsó la creación de la Cruz Roja Argentina, junto a Toribio Ayerza, en junio de 1880.
Hijo de un médico estadounidense, Rawson realizó sus estudios primarios en su ciudad natal. Se trasladó a Buenos Aires para realizar sus estudios secundarios y posteriormente se doctoró en medicina. Regresó a San Juan y se opuso al gobernador Nazario Benavídez, quien ordenó su arresto en 1853. Tras ser liberado, fue electo diputado para el Congreso Nacional, que tuvo lugar en Paraná; allí se opuso a Justo José de Urquiza.


                                     Maximiliano Reimondi

lunes, 22 de junio de 2015

CINE

Soy mucho mejor que vos



Dirección: Che Sandoval.
Guión: Che Sandoval.
Elenco: Sebastián Brahm, Antonella Costa, Nicolás Alaluf, Catalina Zahri, Paula Bavón, Bárbara Rebolledo, Mariana Mayer-Beckh.

Sinopsis

En Chile, El Naza Es Un cuarentón Venido un Menos Que ve una triunfar su mujer. Ella se va a España y becada Quiere llevarse A Toda La Familia, incluyéndolo. Humillado en su masculinidad, El Naza Desaparece y Deambula por la noche de Santiago en búsqueda de encuentro de la ONU Que sexual lo desquite con la vida, y Con el sexo Opuesto. Tras una noche patética y llena de fracasos, le tocará Decidir: la familia o el ego.

Calificacion: Buena.




                                                                   Maximiliano Reimondi