sábado, 30 de enero de 2016

CINE CLÁSICO

Feos, sucios y malos

Película de 1976, dirigida por Ettore Scola.



Argumento

Giacinto y cuatro generaciones más de su familia conviven en una misma casa, casi veinte personas en total en una destartalada casa a las afueras de Roma. El egoísmo de todos los miembros de la familia define las relaciones entre ellos, que se encuentran inmersos en una serie de disputas por el dinero que custodia cuidadosamente Giacinto, de tacaña personalidad e igual de miserable que el resto de la familia. La historia narra la forma de ganarse la vida de los miembros de la familia, aunque también relata cómo algunos de ellos necesitan parte del dinero de Giacinto para poder subsistir.
La película logró que su director, Ettore Scola (‘Gente de Roma’), fuera premiado como Mejor Director en el Festival de Cannes, en la edición de 1976. Está protagonizada por los actores italianos Nino Manfredi (‘Una mujer y tres hombres’), Maria Luisa Santella (‘Macarroni’) y Francesco Anniballi (‘El solterón domado’).

Reparto

Nino Manfredi como Giacinto Mazzatella.
Franco Merli como Fernando.
Maria Luisa Santella como Iside.
Adriana Russo como Dora.
Giselda Castrini como Lisetta.
Francesco Annibali como Domizio.
Alfredo D'Ippolito como Plinio.
Ettore Garofolo como Camillo.

Premio

Premio al mejor director al Festival de Cannes.


                                                                        Maximiliano Reimondi
Mahatma Gandhi


Mahatma Gandhi (Porbandar, India británica, 2 de octubre de 1869 – Nueva Delhi, Unión de la India, 30 de enero de 1948)
Fue un abogado, pensador y político hinduista indio. Recibió de Rabindranath Tagore el nombre honorífico de Mahatma (comp. en sánscrito e hindi de mahā: ‘grande’ y ātmā: ‘alma’). En la India también se le llamaba
Desde 1918 perteneció abiertamente al frente del movimiento nacionalista indio. Instauró métodos de lucha social novedosos como la huelga de hambre, y en sus programas rechazaba la lucha armada y realizaba una predicación de la áhimsa (no violencia) como medio para resistir al dominio británico. Defendía y promovía ampliamente la total fidelidad a los dictados de la conciencia, llegando incluso a la desobediencia civil si fuese necesario; además, bregó por el retorno a las viejas tradiciones hinduistas. Mantuvo correspondencia con León Tolstói, quien influyó en su concepto de resistencia no violenta. Fue el inspirador de la marcha de la sal, una manifestación a través del país contra los impuestos a los que estaba sujeto este producto.
Encarcelado en varias ocasiones, pronto se convirtió en un héroe nacional. En 1931 participó en la Conferencia de Londres, donde reclamó la independencia de la India. Se inclinó a favor de la derecha del partido del Congreso, y tuvo conflictos con su discípulo Nehru, que representaba a la izquierda. En 1942, Londres envió como intermediario a Richard Stafford Cripps para negociar con los nacionalistas, pero al no encontrarse una solución satisfactoria, estos radicalizaron sus posturas. Gandhi y su esposa Kasturbá fueron privados de su libertad y puestos bajo arresto domiciliario en el Palacio del Aga Khan donde ella murió en 1944, en tanto que él realizaba veintiún días de ayuno.
Su influencia moral sobre el desarrollo de las conversaciones que prepararon la independencia de la India fue considerable, pero la separación con Pakistán lo desalentó profundamente.
Una vez conseguida la independencia, Gandhi trató de reformar la sociedad india, empezando por integrar las castas más bajas (los shudras o ‘esclavos’, los parias o ‘intocables’ y los mlechas o ‘bárbaros’), y por desarrollar las zonas rurales. Desaprobó los conflictos religiosos que siguieron a la independencia de la India, defendiendo a los musulmanes en el territorio indio, siendo asesinado por Nathuram Godse, un fanático integracionista hinduista, el 30 de enero de 1948 a la edad de 78 años. Sus cenizas fueron arrojadas al río Ganges.
Sobre economía política, pensaba que el capital no debería ser considerado más importante que el trabajo, ni que el trabajo debería ser considerado superior al capital, juzgando ambas ideas peligrosas; que, más bien, debería buscarse un equilibrio sano entre estos factores, siendo que ambos eran considerados igual de valiosos para el desarrollo material y la justicia. Fue un gran defensor del vegetarianismo y rechazaba cualquier forma de maltrato a los animales.


                                                              Maximiliano Reimondi

miércoles, 27 de enero de 2016



Encontré
               tu corazón roto
                                        en mi cama

Mis lágrimas
                     inundaron la noche


                                            Maximiliano Reimondi


Victoria Ocampo



Ramona Victoria Epifanía Rufina Ocampo (n. Buenos Aires, Argentina, 7 de abril de 1890 – m. id, 27 de enero de 1979)
Nacida en el seno de una familia aristocrática, fue educada por institutrices y su primer idioma fue el francés. Participó desde su juventud en las primeras manifestaciones de los movimientos feministas e intelectuales antifascistas argentinos, lo que le forjó el carácter de una mujer singular. En 1924 publicó su primera obra, De Francesca a Beatrice, publicado por la Revista de Occidente.
Sus viajes a lo largo del mundo le permitieron entrar en contacto con los principales exponentes de la literatura y el ámbito intelectual; así, alentada por Waldo Frank y Eduardo Mallea, fundó la revista y editorial Sur en 1931, que promovió las obras literarias de importantes autores nacionales e internacionales, entre los que se encuentran Francisco Romero, Adolfo Bioy Casares, José Bianco, José Ortega y Gasset y Jorge Luis Borges. En 1941, se instaló definitivamente en su residencia Villa Ocampo -actualmente perteneciente a la UNESCO-, que se convirtió en un sitio de recepción para figuras extranjeras como Rabindranath Tagore, Roger Caillois, Ernest Ansermet o Indira Gandhi, entre otros.
Militó activamente, a su vez, en la oposición al peronismo, motivo por el cual fue arrestada durante 26 días en 1953. Recibió diversas distinciones doctorados honoris causa de distintas universidades y la Orden del Imperio Británico por parte de la reina Isabel II. Fue la primera mujer en ser elegida miembro de la Academia Argentina de Letras (en 1976). Falleció a los 88 años.

                                                                                     Maximiliano Reimondi


                                   
Miguel Cané



Miguel Cané (Montevideo, 27 de enero de 1851 – Buenos Aires, 5 de septiembre de 1905)
Fue hijo de Miguel Toribio Cané Andrade y Eufemia Casares Morales, ambos porteños, y nació en Montevideo en 1851, durante la expatriación de su familia. A los dos años de edad llegó a Buenos Aires con su familia, poco después de la caída de Juan Manuel de Rosas.
Entre 1863 y 1868 cursó su bachillerato en el Colegio Nacional de Buenos Aires (ubicado en lo que actualmente es el paseo histórico de la "Manzana de las Luces"), en la época en que era un internado de varones, durante la dirección del canónigo Eusebio Agüero y como alumno del profesor francés Amadeo Jacques. Las experiencias vividas en este colegio fueron narradas en “Juvenilia” (1884), el más recordado de sus libros.
Se inició en el periodismo tempranamente en el diario La Tribuna, de sus primos los Varela, y luego en El Nacional, redactado por Domingo Faustino Sarmiento y Vélez Sársfield.
El 27 de septiembre de 1875, casó con María Sara Belaústegui Cueto, con quien tuvo dos hijos, Miguel Ramón y Sara Cané Belaústegui.
Se graduó de abogado en la Universidad de Buenos Aires en 1878. Fue diputado provincial y nacional, director de Correos y diplomático ante Colombia y Venezuela. Como resultado de estas experiencias fuera del país, escribió En viaje (1884). Fue intendente de la ciudad de Buenos Aires entre 1892 y 1893, ministro de Relaciones Exteriores y del Interior y diplomático argentino en París. En 1898 ocupó una banca en el Senado, donde impulsó a pedido de la Unión Industrial Argentina la Ley de Residencia (1902).


                                                                                   Maximiliano Reimondi

jueves, 21 de enero de 2016

                                                                      HUELLAS




Existió una ciudad impregnada de huellas. Estaban en todas partes y eran visibles. Según los entendidos, pertenecían a escritores anónimos que nunca fueron reconocidos y valorados. Para serlo y como forma de rebeldía, llenaron la ciudad de sus huellas. Fueron diferentes gestos de altruismo valorable para significar el mundo de las palabras.
Con el transcurrir del tiempo, se fueron multiplicando de forma increíble. Esas huellas llegaron a proyectarse en el aire y el viento.
Durante el verano, la brisa traslada las huellas llenas de música urbana. Su sonido era hermoso e inigualable. Los turistas disfrutaban esa brisa que contenía siempre una música diferente. A cada hora, en cada lugar, de día y de noche. La voz se corrió por todos lados. Las huellas viajaron por todo el mundo. Así, ganaron el mundo del arte.


                                                                                Maximiliano Reimondi
LIBROS

LO QUE TODAVIA NO SABES DEL PEZ HIELO (NOVELA)
EFRAIM MEDINA REYES


 Sinopsis:

Nada es lo que parece y mucho menos lo que es, sostiene Teo, que haciendo honor a esta frase prefiere ocultar su verdadero nombre. La verdad es que tiene 27 años, aún vive con su madre, sufre una modalidad no demasiado virulenta de lupus, que le ha hecho llevar una vida ,un tanto retraída e idolatra, al cómico Lenny Bruce. En su diminuta habitación donde practica, entre otras cosas, una extraña forma de evadirse de la realidad, concibe un plan para reunir cientos de miles de diálogos callejeros, sintetizarlos en códigos matemáticos y mediante una compleja operación, descifrar el sentido de la vida. Un día, la lluvia le obliga a refugiarse en un bar, el Pez Hielo, donde conoce a Lena. Abogada prestigiosa, rica e inteligente, su presencia dará a la monótona realidad de Teo una casi insufrible contundencia.

Calificación: Muy buena.


Crítica:

En esta novela, transitamos por un mundo mágico. Con prosa elegante y expresiva, Efraim Medina nos conduce a los territorios más íntimos del amor filial, la creación artística y el erotismo. Pero esa es sólo una parte del iceberg bajo la que se construye un amargo retrato de la condición humana.

El autor:


Efraim Medina Reyes (Cartagena de Indias, 29 de junio de 1967)
Escritor colombiano. Entre sus influencias son notables el cine underground estadounidense, el rock, el jazz y autores como Cesare Pavese, John Fante, Juan Carlos Onetti y el colombiano Andrés Caicedo.
Sus libros han sido traducidos a diversos idiomas. Ha incursionado en el cine escribiendo y dirigiendo las películas Tres horas mirando un chimpancé y Eso no me infla la banana. En su faceta de periodista colabora con revistas como “Soho”, “Trip” de Brasil e “Internazionale” de Italia. Ha sido bajista y autor de todas las canciones de 7 Torpes y con esta banda está próximo a lanzar en Italia lo que él llama un "álbum de Grandes Fracasos" titulado La forma del vacío. Sus próximos títulos incluyen las novelas  "Los infieles" y "La mejor cosa que nunca tendrás".


                                                                Maximiliano Reimondi
Cayetano José Rodríguez


(San Pedro, Río de la Plata, Perú, 1761 - 21 de enero de 1823)
Rodríguez nació en San Pedro, gobernación del Río de la Plata y estudió en el Colegio del Convento de los Padres Franciscanos, uniéndose a la orden a la edad de 16 años; recibiendo las órdenes menores y mayores en Córdoba de La Nueva Andalucía en 1778; y transformándose en sacerdote en 1783. Ingresó en la Universidad de Córdoba, donde tuvo a su cargo las cátedras de Teología y Filosofía entre 1783 y 1790. En 1790 retornó a Buenos Aires, donde enseñó teología, filosofía, Hermenéutica y Física en el Convento Franciscano de la Capital del Virreinato. Sus enseñanzas se conservan en el convento de San Francisco en Jujuy.
Rodríguez quedó impresionado por los patriotas y revolucionarios de comienzos del siglo XIX, convirtiéndose en un patriota y escribiendo un poema en 1807 dedicado a los esclavos que defendieron la ciudad durante las Invasiones inglesas. Se hizo amigo y maestro de Mariano Moreno. En 1810 participó activamente de los procesos independentistas y fue nombrado director de la Biblioteca Pública de Buenos Aires (actual Biblioteca Nacional) cargo que desempeño hasta 1814. También fue nombrado como Superior Provincial de la orden Franciscana.
En 1811 fue elegido ministro provincial; y en 1813 se lo designó como miembro de la Asamblea General Constituyente de 1813, encargándose de redactar los diarios de las sesiones hasta la disolución de la asamblea en 1815. Fue elegido como representante de Buenos Aires para el Congreso de Tucumán de 1816.
Después del Congreso, Rodríguez volvió a sus responsabilidades religiosas y públicas. En 1822 fundó el periódico El oficial del día, en el cual se oponía a las reformas impulsadas por Rivadavia, las cuales eran defendidas por el periódico El Centinela. Luego de la promulgación de las leyes de Rivadavia se retiró de la vida pública, dedicándose a sus deberes religiosos.
Falleció el 21 de enero de 1823 en el Convento Franciscano de Buenos Aires, a los 62 años de edad.


                                                                                   Maximiliano Reimondi
George Moore


George Augustus Moore (24 de febrero de 1852 – 21 de enero de 1933)
Novelista irlandés, escritor, poeta, crítico de arte, escritor de memorias y dramaturgo. Moore provenía de una familia católica romana. Originalmente quería ser pintor, por lo que estudió arte en París en 1870. Allí, trabó amistad con muchos artistas y escritores franceses que habían alcanzado ya fama.
Como escritor naturalista, estuvo entre los primeros autores de habla inglesa que absorbieron los estilos de los realistas franceses y, en especial, influenciado por los trabajos de Emile Zola. Sus obras influyeron a James Joyce según el crítico de literatura y biógrafo Richard Ellmann, y, aunque la obra de Moore es en ocasiones vista como ajena a las literaturas irlandesa e inglesa, según otras opiniones ha de ser considerado como el primer gran novelista irlandés moderno.

                                                                       Maximiliano Reimondi


miércoles, 20 de enero de 2016

   DESAMOR



Tiempo actual
donde las paradojas
se desamoran
y se pierde el sentido.

Un réquiem de vivencias
caminan por las coyunturas,
se desviven por olvidarlas
y las paradojas resuenan.

Temporalidades
en que los filósofos
insisten en cuestionar el amor;
lo destripan con palabras,
lo desamoran;
parece todo perdido.

Cuando el poeta clama
se suicidan las paradojas,
el desamor desaparece
y los filósofos quedan mudos.

                                       Maximiliano Reimondi





Muere Ettore Scola, clásico del cine italiano



GREGORIO BELINCHÓN (Diario “El País”)

Al cine italiano se le han acabado los clásicos. Y a la gente de pie, la que sufrió a Berlusconi en Italia y a cualquier político populista en el resto de Europa, la que aún vive haciendo equilibrios por encima del vacío de la crisis económica, se les ha muerto su caballero andante. Anoche falleció en Roma a los 84 años Ettore Scola, y con él se despide un cine militante, un cine que hablaba con y sobre la calle. De la generación de creadores que catapultaron el cine italiano en la segunda mitad del siglo tan solo quedan vivos los hermanos Taviani, pero la huella de Scola es más profunda, humana y sobrecogedora. A Scola le importaba, y mucho, según confesaba, ser una buena persona, y por eso sus películas destilaban bonhomía, algo que a la generación actual de estrellas autorales de su país nunca les ha preocupado: mientras ellos alimentan su ego, Scola animó el ego del pueblo. Ha muerto el rojo Scola.
Scola (Trevico-Avellino, 1931) amó Italia, y fue su más fiel retratista, pero su país natal no le correspondió igual en las últimas décadas. “Para hacer una película debes amar la ciudad o el país donde transcurre, y yo no siento amor por Italia. No la odio, pero sí que me invade la tristeza”, le contó a este periodista en 2009, en un viaje en coche de Madrid a Valladolid en cuyo festival iba a recoger la Espiga de Oro de Honor de la Seminci. Muchas de sus críticas se dirigían hacia Silvio Berlusconi, entonces en el poder. “Ni los políticos ni los intelectuales hemos hecho lo suficiente para encararlo, para pararlo. Lo peor es que Italia no mejorará si muere Berlusconi. Su ideología está ya enraizada”. En su lucha contra los falsos héroes, el cineasta siempre defendió el enfado como un arma muy útil para apoyar sus reivindicaciones ideológicas. “El interés privado, el egoísmo, siguen por encima del rigor y la solidaridad. Así que las reivindicaciones de los sesenta siguen tan vigentes hoy como entonces”, decía al presentar en 1997 Historia de un pobre hombre. “El pesimismo es mucho más progresista que el optimismo, encierra más fe en el futuro. El optimismo es cosa de beatos”.
El director nunca se declaró líder de nada, y en cambio marcó a espectadores y cineastas, como, en España, Fernando León. “El cine es un arte de equipo. Militante es una palabra que nunca me ha gustado. En el trabajo que hago se transmiten mis ideas; si no, no sería una obra de autor. Cuando filmo películas específicamente políticas, incluso documentales para el Partido Comunista, están en ellas mis convicciones estéticas. Y en el cine que parece más profesional, como en Un italiano en Chicago están mis convicciones políticas".
Sus últimos años los ha pasado leyendo a los clásicos griegos y latinos, y su último trabajo tuvo mucho que ver con ese respeto a sus mayores: en el documental Qué extraño llamarse Federico (2013), Scola repasaba la figura, desde la admiración, de quien consideraba su hermano mayor, Federico Fellini. Coincidieron trabajando a finales de los años cuarenta e inicios de los cincuenta en la publicación satírica Marc’Aurelio, y las ilustraciones de Scola, elegantes, sintéticas, parecían en las antípodas de aquel barroquismo deformado que impulsaba la imaginería de Fellini: y sin embargo allí había dos almas gemelas, amantes de Italia, unidos en su repulsa a cualquier acción que significara actividad física, como el fútbol o nadar (ninguno sabía). El trío lo completó el guionista Ruggero Maccari. “Con Fellini no podías insistir”, contaba en ese documental. “Aun así le convencí para que hiciera de sí mismo en Una mujer y tres hombres, pero me puso una condición: ‘Nunca me filmes desde atrás. Se me ve la calva”.
Scola llegó al cine en los cincuenta, y empezó escribiendo guiones como negro de otros autores, tras haberse licenciado en Derecho. Su primer compañero de aventuras cinematográficas fue, por supuesto, Maccari. Como director debutó en 1964 con Se permette parliamo di donne, y al año siguiente ya había logrado cierta consideración con El millón de dólares y El diablo enamorado. Su gran década es la de los setenta: El demonio de los celos (rodada en Madrid con Manolo Zarzo), Un italiano en Chicago, Una mujer y tres hombres, Brutos, feos y malos, Buenas noches, señoras y señores y su película más conocida: Una jornada particular. “En el cine hay que sacar algo nuevo de cada persona, como en ‘Una jornada particular’, donde Sofia Loren encarnaba a una mujer malcasada y aburrida y Marcello Mastroianni a un periodista homosexual [ambos eran vecinos y la película transcurría durante la visita de Hitler a Roma en 1938]. Me interesan más los diferentes que los iguales. Yo nunca trabajé una vez con un actor, sino que repetía mucho. Porque cuanto más les conoces, más les sacas. Gassman era el más inteligente”. Mastroianni fue candidato al Oscar por ‘Una jornada particular’, y la película, a la estatuilla al mejor filme de habla no inglesa, premio al que aspiraron trabajos de Scola en otras cuatro ocasiones.
En los ochenta y noventa, asentado como cineasta de prestigio, siguió con su mirada a la historia y a Italia a través de personajes muy humanos y a menudo anónimos: La terraza, Entre el amor y la muerte, La noche de Varennes, Macarroni, La familia, Splendor, ¿Qué hora es?, Mario, María y Mario, Historia de un pobre hombre, La cena, y ya en 2001 Competencia desleal. En 2003 pareció despedirse con Gente de Roma, con la que el napolitano subrayaba, agradeciendo a sus edificios y a sus habitantes, la importancia de esa ciudad en su vida y en su carrera, donde devino en habitual personaje secundario. Pero faltaba la despedida, una década después, a su amigo Federico.
Con humor y admiración aseguraba que el recuerdo imperecedero “es una fuga que se les permite solo a los grandes: Dante, Maquiavelo, Leopardi, Fellini. Solo ellos consiguen huir de la muerte, refugiándose en la inmortalidad”. Desde anoche, junto a esa pléyade, ríe Ettore Scola.


lunes, 18 de enero de 2016

CINE

Star Wars: El despertar de la Fuerza



Director: J.J. Abrams
Actores: Daisy Ridley, John Boyega, Adam Driver, Harrison Ford, Oscar Isaac, Carrie Fisher, Mark Hamill, Lupita Nyong'o.

Sinopsis:

Luke Skywalker ha desaparecido. Así lo dice la primera frase de los títulos de arranque de la película y ese será el principal motor de la trama: el mapa de dónde se encuentra el último guerrero Jedi con vida se halla en el interior de un androide -el sublime BB-8, todo un roba escenas y poseedor de los momentos álgidos de comedia de la cinta-, lo que implicará que los buenos -una chatarrera a la que abandonaron sus padres (Daisy Ridley) y un rebelde (John Boyega)- tratarán de entregar el mapa a la resistencia y los malos.

Calificación: Muy buena.

Crítica:

Esta película está filmada en forma espectacular. Tiene buenas actuaciones y las dosis de aventura, drama y humor están impecables. Además, es una metáfora de los tiempos en que vivimos.




                                                              Maximiliano Reimondi
EDMUNDO RIVERO



Leonel Edmundo Rivero (Valentín Alsina, 8 de junio de 1911 - Buenos Aires, 18 de enero de 1986)
Su bisabuelo materno, inglés, de nombre Líonel, había sido lanceado a mediados del siglo XIX por los indios pampas, le dejó la herencia del pelo rubio y el primer nombre (su nombre completo era Leonel Edmundo Rivero). Se formó en la música clásica, estudiando canto y guitarra en el Conservatorio Nacional del barrio de Belgrano.
Vivió su primera infancia en pueblos bonaerenses —su padre era ferroviario, jefe de estación—. Se crió en el barrio porteño de Saavedra y luego en el barrio de Belgrano. El poeta y letrista de tango Cátulo Castillo lo definió alguna vez como “un personaje del Quijote nacido en la pampa”.
Apoyado y empujado por un tío soltero, músico de tango, se dedica a recorrer boliches y escenarios con su infaltable “viola” (guitarra). Acompañó películas mudas en un cine del barrio La Mosca, en Avellaneda donde exhibían la película Resaca.
El protagonista desenfundaba una guitarra y Rivero debía musicalizar la escena. Un día se animó a cantar también pero el público reaccionó iracundo, haciendo un terrible estruendo dando patadas en el piso. Al día siguiente repitió el número y el dueño del cine lo despidió ante el enojo del público, no acostumbrado a escuchar voces en el filme.
Cantó en los recreos de la costa de Quilmes (El Pasatiempo, El Zorzal, El Rancho Grande), donde casi siempre se terminaba con entreveros bravíos.
Recaló con su hermana Eva en las radios o “broadcastings” de entonces: radio Brusa, radio Buenos Aires... Acompañaban a cantores, pero en ocasiones, cantaban ellos o tocaban música española, clásica, griega o la que fuera.

Trayectoria

Acompañaría a infinidad de cantores de todo género, incluso de ópera y también a Agustín Magaldi, Nelly Omar, Francisco Amor, el dúo Ocampo-Flores.
En sus inicios formó dúo con su hermana Eva y debutó realizando algunos pequeños conciertos para Radio Cultura interpretando música española y temas clásicos. Su carrera como cantor de tango se inicia con José de Caro y en 1935 se une a la orquesta de Julio de Caro como vocalista. Luego haría parte de otras orquestas, como las de Horacio Salgán y Aníbal Troilo, imponiendo su registro de barítono y su inconfundible estilo aporteñado.

Con Troilo

Con Troilo empezaron tocando en un baile en el Tigre. Había un lleno completo y cuando Pichuco le dijo: «Ahora usted, Rivero…», hubo unos aplausos un poco raros, que a Troilo le sonaron exagerados, largos... Rivero cantó un tango y la gente empezó a dejar de bailar y a arrimarse al palco. Al final no sólo aplaudían, sino que gritaban y tiraban cosas al aire.
Rivero cantó otra pieza y más de lo mismo. Troilo olfateó el peligro y creyó que el público se estaba burlando de la extraña voz grave de Rivero. Entonces, sentado con el bandoneón, le dijo por lo bajo, tratando de no ofenderlo:
«Mire, Rivero, mejor bájese del palco, porque me parece que esto viene de “cargada”».
«¿Le parece?».
«¿Y no ve que le tiran cosas?».
«Ah, pero a mí en los bailes siempre me aplauden así».
«¿Está seguro, Rivero?».
El cantor lo tranquilizó. Troilo recordaría siempre aquella anécdota.
Pero todavía tuvo que vencer Rivero la antipatía de algunos de los músicos de la orquesta, que le quitaban el micrófono, se lo inclinaban o desprendían de la jirafa sostén, hablaban mal a sus espaldas y hasta le aconsejaban al Gordo que lo despidiera. Pero Troilo no sólo estaba mucho más allá de todas las mezquindades, sino que fue quien más supo de cantores y se había enamorado para siempre de él.
A fines de la década del cuarenta se perfiló con una de las voces mayores del tango. Participó en los filmes El cielo en las manos (1949) y Al compás de tu mentira (1951).
En 1969 inauguró el local El Viejo Almacén, que se convirtió en uno de principales centros tangueros porteños.
Escribió su autobiografía en un libro titulado Una luz de almacén en el cual despliega una interesante defensa del lunfardo. Fue miembro de la Academia del Lunfardo.

Últimos años

El 11 de mayo de 1977 viajó a Venezuela, junto con una numerosa comitiva de civiles, que acompañó al dictador Jorge Rafael Videla en visita diplomática a ese país. En diciembre de 1984, asistió a un almuerzo en la casa presidencial de Olivos en donde se homenajeó a Carlos Gardel. El presidente Raúl Alfonsín, que admiraba a Rivero, festejó efusivamente su actuación. Falleció en la ciudad de Buenos Aires, a los 74 años, el 18 de enero de 1986.



                                                            Maximiliano Reimondi


domingo, 17 de enero de 2016

                                                                    CASO NISMAN




A un año de la muerte abrupta de Nisman, nos obliga a repensar la forma en que actúa la justicia, sobretodo su connivencia normalizada -herencia de la dictadura-, cuando los servicios de inteligencia manejaban y silenciaban a su antojo a los tribunales-con estructuras de inteligencia cuyo trabajo linda siempre con la ilegalidad y la vulneración de derechos y garantías-. Para la justicia no hay ni debe haber nunca una escisión entre medios y fines. Los servicios de inteligencia en todo el mundo son secretos (en principio esto los volvería más "eficientes" en sus "tareas") pero sus métodos no son siempre escindibles de los peores métodos de la dictadura: espiar, delatar, extorsionar, amenazar, también a fiscales, defensores y jueces. Los procedimientos y objetivos de los servicios de inteligencia masivos no son compatibles con los principios básicos de una democracia. Ni siquiera con los principios básicos de la diplomacia internacional. Nisman estaba inmerso en una tensión muy grave. La tensión que generaba la reunión en el Congreso prueba esto: la tensión entre lo que la justicia "sabe", (o cree que sabe, en este caso un fiscal, conducido por quienes debían ser los conducidos y no los conductores de su trabajo, sin el conocimiento del juez de la causa, en un curso "desviado", plagado de errores) y lo que la justicia "puede decir", justificar por la forma en que se obtuvo la información, (porque el fin no justifica nunca los medios en una República, aunque el fin sea sagrado no se puede avalar la tortura, o la recolección de pruebas de modo ilegal o inconstitucional) de cara a la sociedad. Nisman estaba en medio de esta tensión grave, más allá de si sus pistas eran verosímiles o eran falsas.
El único peligro en una democracia es la violación de garantías. El único y verdadero peligro que atravesamos en una democracia es la violación de derechos. Por parte de quien sea. Con el motivo que fuere. Aun no hemos comprendido a fondo esto. La violación de garantías nunca tiene argumentación. En 32 años de democracia, no se han podido desterrar ciertas lacras de nuestra cultura política. Los servicios de inteligencia son "carreras" estériles pero muy peligrosas de los Estados democráticos porque generan estructuras que luego se independizan y se convierten en burocracias "paralelas", que desarrollan un poder propio, invisible, capaz de autonomizarse del mandato civil, un poder que no va a elecciones. Son órganos manejados por tecnócratas- desconocidos por la inmensa mayoría de la sociedad pero con un inmenso poder y un enorme presupuesto- capaces de jaquear procesos democráticos o judiciales. Pone en riesgo al Derecho y a la Política. La inteligencia internacional puede y debe servir para prevenir atentados. Pero no para mucho más.
La muerte de Nisman es por cierto un escándalo ético y político. Es un hecho de máxima gravedad institucional. Es una afrenta a nuestro Derecho. Hay que volver a creer en la democracia. La connivencia entre la justicia y el espionaje es siempre nefasta. Y termina mal. Necesitamos una justicia nueva. Que piense y se piense de otra manera, más transparente. Que no apele a métodos que (aunque puedan llegar a ser "eficaces") se contradicen con los postulados de una democracia con garantías. La justicia termina siendo siempre "rehén" de métodos que la degradan. Que la contradicen. Que la vuelven, además, del todo inútil. Porque la causa, a más de dos décadas del atentado, sigue impune. Y no debiera ser así.

                                                                                        Maximiliano Reimondi


TELEVISIÓN

  Los ricos no piden permiso



 

Elenco: Luciano Castro, Araceli González, Gonzalo Heredia, Agustina Cherri, Luciano Cáceres, Julieta Cardinali, Juan Darthés, Sabrina Garciarena, Raúl Taibo y Norma Aleandro.

 

Días y horarios: Lunes a jueves, de 22:15 a 23:15 hs.

 

Canal: 13.


Calificación: Regular.

Crítica:

Es el típico culebrón en el que abundan los ricos, los pobres, la atracción y el desprecio.
Un elenco para todos los gustos y una ambientación bien lograda. Pol-ka buscó marcar la diferencia con todas sus historias anteriores pero es más de lo mismo.


                                                               Maximiliano Reimondi



viernes, 15 de enero de 2016

  DOLOR SECO




Ellos sangran amor
traspasan los límites
y segregan pasión.

Sus fauces salivan deseo
lo inefable es silencioso
los cuerpos se encorvan
sus miradas se incrustan
en una violencia visceral.

Uno en otro
otro en uno,
la presencia húmeda del sexo,
los espejos de sus ojos
reflejan la ausencia del desconsuelo.

En sus memorias descansa la niebla
sus almas vuelan y descubren el naufragio.

El fuego los invade
ellos sangran amor
y el cuerpo espacial
escupe un dolor seco.

                                                                    Maximiliano Reimondi





LIBROS

¿PARA QUÉ SIRVE LA FILOSOFÍA? (ENSAYO)
DARÍO SZTAJNSZRAJBER

Sinopsis:

Es su primer libro, el cual es un intento por desmontar la rigidez de la disciplina filosófica y hacerla accesible a un público más amplio, pero sobre todo diferenciando a la filosofía de su clásica vocación por la verdad.

Calificación: Muy bueno.

Crítica:

El autor divulga  problemas filosóficos en sí mismos: ¿qué es la filosofía? ¿Cómo entender lo que se ha dado en llamar filosofía? Y sobre todo, ¿para qué sirve? ¿Se trata de un saber útil o habría que pensarla como un desarrollo del pensamiento por fuera del valor de la utilidad?
Su estilo es intenso. Entre el ensayo y la ficción, el texto consigue que el lector levante la vista del libro para encontrar su propio mundo –su situación concreta– bajo el mismo influjo de una mirada “desviada”, problematizándolo todo, como si de repente la vida se revelase una ficción asumida como verdadera realidad. Es la potencia del pensamiento deconstructivo, capaz de hacernos pensar de un modo completamente diferente del acostumbrado, abriendo una grieta allí donde creíamos que todo estaba cerrado.

El autor:


Darío Sztajnszrajber (Buenos Aires, 16 de junio de 1968)
Filósofo, ensayista, profesor y presentador de televisión argentino. Desarrolla una importante labor en la divulgación de la filosofía.
Ha sido profesor en todos los niveles educativos: primario, secundario, terciario, universitario y posgrado. Dicta clases en la universidad FLACSO en las áreas de Comunicación y Educación, y en el posgrado en Gestión Cultural. También es docente en el CBC de la Universidad de Buenos Aires.
Desarrolló una labor docente en la comunidad judía, en su cátedra del Seminario Rabínico Latinoamericano y en el Colegio Tarbut. Fue miembro del Consejo Directivo de la ULEJ (Universidad Libre de Estudios Judaicos).
Es docente de la UBA en la materia Introducción al Conocimiento de la Sociedad y el Estado en la cátedra Mesyngier. Se ha desempeñado como docente en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y en el Colegio Pestalozzi. Dirigió el profesorado de Historia en el Instituto Braun Menéndez.
Ha desarrollado también una extensa tarea en el ámbito de la gestión cultural. Fue gerente editorial de EUDEBA (Editorial de la Universidad de Buenos Aires) y coordinador del programa de cultura literaria de la Secretaría de Cultura de la Nación.
Coordinó y asesoró proyectos en los Festivales de Cine Independiente y de Teatro de la Ciudad de Buenos Aires. Es hermano de Mauro Szeta (Mauro Sztajnszrajber, 1973), periodista de policiales en el canal de noticias C5N.
Ha colaborado con diferentes medios gráficos de la Argentina: diario Clarín, Perfil, Tiempo Argentino, revista Noticias.
Desde 2011 conduce el programa de televisión Mentira la verdad por Canal Encuentro, que fue nominado a los premios Emmy.
El 20 de enero de 2013 estrenó otro programa de televisión en Canal Encuentro: El amor al cine, donde presenta películas de amor y las analiza desde el punto de vista filosófico.
Conduce el programa de filosofía en radio "El innombrable" en Radio Madre. Fue columnista del programa de radio Gente sexy de la radio Rock & Pop, y del programa 1000 manos de la TV Pública.
Trabaja en Desencajados, un show que presentó en el 2013 en Konex y que a partir del 2014 lo hace en el ND Ateneo, con Lucrecia Pinto (voz), Guillermo Martel (guitarra eléctrica), Lucas Wilders (percusión) y Juan Finger (bajo eléctrico). «Juntamos música y filosofía, algo que parecería imposible, sin embargo se conectan desde el desencaje». En este espectáculo, Spinetta, Charly y Fito Páez dialogan con Platón, Nietzsche y Derrida.
Es columnista en radio "Metro y Medio" en Radio Metro, los lunes por la tarde.
Asimismo, fue compilador y editor de las obras Posjudaísmo (vol. 1 y 2), donde cuestiona las formas tradicionales de definición del judaísmo, y Para aprender a leer a Platón.
                                                                     

                                                                                      Maximiliano Reimondi
DVD

FUERZA MAYOR



Director: Ruben Östlund.
Reparto: Kristofer Hivju, Fanni Metelius, Brady Corbet.

Sinopsis:

Durante sus vacaciones alpinas, una familia presencia desde una terraza un alud controlado. El hombre quiere inmortalizar el momento con su celular, e insta a los demás a disfrutar del espectáculo, pero cuando la avalancha de nieve se acerca peligrosamente acaba huyendo despavorido, abandonando a su prole y esposa.

Calificación: Muy buena.

Crítica:

Con esta película, el director critica el paradigma de la familia burguesa. A partir de un hecho casi trágico, se produce un distanciamiento absoluto de los personajes, combinando situaciones dramáticas y cómicas. Se utilizan muy buenos vestuarios, decorados, luz y color. Las actuaciones son excelentes.




                                                            Maximiliano Reimondi
Martin Luther King



Martin Luther King (Atlanta, 15 de enero de 1929 – Memphis, 4 de abril de 1968)
Fue un pastor estadounidense de la iglesia bautista que desarrolló una labor crucial en Estados Unidos al frente del Movimiento por los derechos civiles para los afroamericanos y que, además, participó como activista en numerosas protestas contra la Guerra de Vietnam y la pobreza en general.
Por esa actividad encaminada a terminar con la segregación estadounidense y la discriminación racial a través de medios no violentos, fue condecorado con el Premio Nobel de la Paz en 1964. Cuatro años después, en una época en que su labor se había orientado especialmente hacia la oposición a la guerra y la lucha contra la pobreza, fue asesinado en Memphis, cuando se preparaba para liderar una manifestación.
Martin Luther King, activista de los derechos civiles desde muy joven, organizó y llevó a cabo diversas actividades pacíficas reclamando el derecho al voto, la no discriminación y otros derechos civiles básicos para la gente negra de los Estados Unidos. Entre sus acciones más recordadas están el boicot de autobuses en Montgomery, en 1955; su apoyo a la fundación de la Southern Christian Leadership Conference (SCLS), en 1957 (de la que sería su primer presidente); y el liderazgo de la Marcha sobre Washington por el Trabajo y la Libertad, en agosto de 1963, al final de la cual pronunciaría su famoso discurso "I have a dream" (‘yo tengo un sueño’), gracias al cual se extendería por todo el país la conciencia pública sobre el movimiento de los derechos civiles y se consolidaría como uno de los más grandes oradores de la historia estadounidense.
La mayor parte de los derechos reclamados por el movimiento serían aprobados legalmente con la promulgación de la Ley de los derechos civiles y la Ley del derecho al voto.
King es recordado como uno de los mayores líderes y héroes de la historia de Estados Unidos, y en la moderna historia de la no violencia. Se le concedió a título póstumo la Medalla Presidencial de la Libertad por Jimmy Carter en 1977 y la Medalla de oro del congreso de los Estados Unidos en 2004. Desde 1986, el Día de Martin Luther King Jr. es día festivo en los Estados Unidos.


                                                                                        Maximiliano Reimondi
Molière



Jean-Baptiste Poquelin (París, 15 de enero de 1622 - ibídem, 17 de febrero de 1673)
Dramaturgo, humorista y comediógrafo francés. Considerado el padre de la Comédie Française, sigue siendo el autor más interpretado. Despiadado con la pedantería de los falsos sabios, la mentira de los médicos ignorantes, la pretenciosidad de los burgueses enriquecidos, Molière exalta la juventud, a la que quiere liberar de restricciones absurdas. Muy alejado de la devoción o del ascetismo, su papel de moralista termina en el mismo lugar en el que él lo definió: «No sé si no es mejor trabajar en rectificar y suavizar las pasiones humanas que pretender eliminarlas por completo», y su principal objetivo fue el de «hacer reír a la gente honrada». Puede decirse, por tanto, que hizo suya la divisa que aparecía sobre los teatritos ambulantes italianos a partir de los años 1620 en Francia, con respecto a la comedia: Castigat ridendo mores, «Corrige las costumbres riendo».


                                               Maximiliano Reimondi

domingo, 10 de enero de 2016

María Elena Walsh



María Elena Walsh (Ramos Mejía, Buenos Aires, 1 de febrero de 1930 – Buenos Aires, 10 de enero de 2011)
Especialmente famosa por sus obras infantiles, entre las que se destacan el personaje/canción Manuelita la tortuga y los libros Tutú Marambá, El reino del revés y Dailan Kifki, es también autora de difundidas canciones populares para adultos, entre ellas Como la cigarra, Serenata para la tierra de uno y El valle y el volcán. Otras canciones de su autoría que integran el cancionero popular argentino son La vaca estudiosa, Canción de Titina, El Reino del Revés, La pájara Pinta, La canción de la vacuna (El brujito de Gulubú), La reina Batata, El twist del Mono Liso, Canción para tomar el té, En el país de Nomeacuerdo, La familia Polillal, Los ejecutivos, Zamba para Pepe, Canción de cuna para un gobernante, Oración a la justicia, Canción de caminantes, etc. Entre sus álbumes destacados se encuentran Canciones para mirar (1963) y Juguemos en el mundo (1968).
La conocida película de dibujos animados Manuelita (1999), dirigida por Manuel García Ferré para el público infantil, se inspira en su famoso personaje y reúne sus canciones.
Hacia 1948 forma parte del movimiento literario de La Plata, que se reúne en torno al sello editorial Ediciones del Bosque, creado por Raúl Amaral. Esta editorial publicará algunas de sus obras poéticas. Entre 1951 y 1963 formó el dúo Leda y María junto a Leda Valladares y entre 1985-1989 fue designada por el presidente Raúl Alfonsín para integrar el Consejo para la Consolidación de la Democracia. Entre los artistas que difundieron el cancionero de María Elena Walsh se destacan el Cuarteto Zupay, Luis Aguilé, Mercedes Sosa, Jairo, Rosa León y Joan Manuel Serrat.
Durante toda su carrera publicó más de 20 discos y escribió más de 50 libros.
A lo largo de su vida formó pareja con la folklorista Leda Valladares, la directora de cine María Herminia Avellaneda y la fotógrafa Sara Facio, con quien vivió desde inicios de la década de 1980 hasta su muerte.

                                                                                   

                                                           Maximiliano Reimondi


viernes, 8 de enero de 2016







Camino en la osadía para involucrar
al cálido perfil de tu invierno,
intento cambiar el camino de tu angustia
de volver a tu pretérita sonrisa
acostada entre los parques de tu infancia.

Camino entre la rebeldía del tiempo
con mis versos de luces y sombras,
intento cambiar el camino del destino
de volver a recuperar tu alma
entre las tinieblas de tu existencia.

Camino entre la valentía del ser
con aquellas fragancias resucitadas,
intento cambiar la palabra humana
de volver a la esencia de la vida
para asegurarme de que Dios existe.


                                                   Maximiliano Reimondi







                                                                                        

jueves, 7 de enero de 2016

Juan Rulfo



Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno (Sayula, Jalisco, 16 de mayo de 1917 - Ciudad de México, 7 de enero de 1986)
Escritor, guionista y fotógrafo mexicano, perteneciente a la generación del 52. La reputación de Rulfo se asienta en dos libros: El Llano en llamas, compuesto de diecisiete relatos y publicado en 1953, y la novela Pedro Páramo, publicada en 1955.
Fue uno de los grandes escritores latinoamericanos del siglo XX. En sus obras se presenta una combinación de realidad y fantasía cuya acción se desarrolla en escenarios mexicanos. Sus personajes representan y reflejan el tipismo del lugar con sus grandes problemáticas socio-culturales entretejidas con el mundo fantástico. La obra de Rulfo, y sobre todo Pedro Páramo, es el paradigma de la literatura mexicana que marca el fin de la novela revolucionaria, lo que permitió las experimentaciones narrativas, como es el caso de la generación del medio siglo en México o los escritores pertenecientes al boom latinoamericano.


                                                                                              Maximiliano Reimondi