sábado, 23 de mayo de 2015

Día del Cine Nacional



El 23 de Mayo se celebra el Día del Cine nacional, en homenaje a la primera película argumental, “La Revolución de Mayo”, estrenada en el Teatro Ateneo de Buenos Aires, el 23 de Mayo de 1909.
El film original estaba dividido en 15 cuadros de los cuales se conservan solo 9, cada uno de ellos precedido por un cartel. En el film se relatan los acontecimientos del 25 de Mayo de 1810 y los sucesos de los días precedentes.
El cine argentino ha sido históricamente de los tres más desarrollados en Latinoamérica, junto al mexicano y al brasileño.
La producción argentina ha sido nominada en muchas oportunidades a los premios Oscar en la categoría “Mejor película extranjera” y es el único país de Latinoamérica en ganarlo dos veces, con la película “La historia oficial” (1985) y la película “El secreto de sus ojos” (2009).




                                                                       Maximiliano Reimondi
ATAHUALPA YUPANQUI



Atahualpa Yupanqui (en quechua, el que viene de lejanas tierras para decir algo), seudónimo de Héctor Roberto Chavero Aramburu (Juan A. de la Peña, partido de Pergamino, Argentina, 31 de enero de 1908 – Nîmes, Francia, 23 de mayo de 1992)
Su infancia transcurrió en Agustín Roca, partido de Junín, donde su padre trabajaba en el ferrocarril. Inicialmente estudió violín con el Padre Rosáenz, el cura del pueblo. Más tarde aprendió a tocar la guitarra en la ciudad de Junín con el concertista Bautista Almirón, quien sería su único maestro. Inicialmente vivió en Junín en la casa de Almirón; posteriormente regresó al pueblo de Roca y viajaba 16 kilómetros a caballo para tomar las lecciones en la ciudad.
Atahualpa Yupanqui descubrió la música de Sor, Albéniz, Granados y Tárrega, y también las transcripciones para guitarra de obras de Schubert, Liszt, Beethoven, Bach, Schumann. Luego, ya más grande, se trasladaba 16 km a caballo desde Roca a Junín.
En 1917 con su familia pasó unas vacaciones en Tucumán, y allí conoció un nuevo paisaje y una nueva música, con sus propios instrumentos, como el bombo y el arpa india, y sus propios ritmos, la zamba, entre ellos. La temprana muerte de su padre lo hizo prematuramente jefe de familia. Jugó tenis, boxeó y se hizo periodista. Fue improvisado maestro de escuela, luego tipógrafo, cronista, músico y fundamentalmente, agudo observador del paisaje y del ser humano. A los 19 años de edad, compuso su canción "Camino del Indio". Emprendió un viaje a Jujuy, Bolivia y los Valles Calchaquíes. En 1931 recorrió Entre Ríos, afincándose un tiempo en Tala. Participó en la fracasada sublevación de los hermanos Kennedy, en la cual estuvieron envueltos también el coronel Gregorio Pomar y Arturo Jauretche, que inmortalizó la patriada en su poema gauchesco El Paso de los Libres. Después de esta derrota debió exiliarse en Uruguay. Pasó por Montevideo, para luego dirigirse al interior oriental y el sur del Brasil.
En 1934 reingresó a la Argentina por Entre Ríos y se radicó en Rosario (Santa Fe). En 1935 se estableció en Raco, provincia de Tucumán. Pasó brevemente por la ciudad de Buenos Aires —donde diversos intérpretes comenzaban a popularizar sus canciones— para actuar en radio. Recorrió después Santiago del Estero, para retornar por unos meses a Raco en 1936. Realizó una incursión por Catamarca, Salta y Jujuy. Más tarde visitó nuevamente el Altiplano en busca de testimonios de las viejas culturas aborígenes. Retornó a los Valles Calchaquíes, recorrió a lomo de mula los senderos jujeños y residió por un tiempo en Cochangasta, provincia de La Rioja.
A causa de su afiliación al Partido Comunista su obra sufrió la censura durante la presidencia de Juan Perón, fue detenido y encarcelado varias veces.
Atahualpa se fue a Europa en 1949. Édith Piaf lo invitó a actuar en París el 7 de julio de 1950. Inmediatamente firmó contrato con "Chant du Monde", la compañía de grabación que publicó su primer LP en Europa, "Minero soy", que obtuvo el primer premio de Mejor Disco de la Academia Charles Cros, que incluía trescientos cincuenta participantes de todos los continentes en el Concurso Internacional de Folclore. Posteriormente, viajó extensamente por Europa.
En 1952, Yupanqui regresó a Buenos Aires, donde rompió su relación con el Partido Comunista, lo que hizo más fácil para él concertar actuaciones en radio. Mientras que con su esposa Nenette construía su casa de Cerro Colorado (Córdoba), Yupanqui recorría el país. Musicalizó las películas Horizontes de piedra (1956), basada en su libro Cerro Bayo y Zafra (1959), actuando también en las mismas.
El reconocimiento del trabajo etnográfico de Yupanqui se generalizó durante la década de 1960, y con artistas como Mercedes Sosa, Alberto Cortez y Jorge Cafrune grabaron sus composiciones y lo hicieron popular entre los músicos más jóvenes, que se refieren a él como Don Ata.
Yupanqui alternaba entre sus casas en Buenos Aires y Cerro Colorado, provincia de Córdoba. Durante 1963 y 1964, realizó una gira por Colombia, Japón, Marruecos, Egipto, Israel e Italia. En 1967 realizó una gira por España estableciéndose finalmente en París. Volvió periódicamente a la Argentina y apareció en Argentinísima II en 1973, pero estas visitas se hicieron menos frecuentes cuando la dictadura militar de Jorge Videla llegó al poder en 1976.
En 1985 obtuvo el Premio Konex de Brillante como mayor figura de la historia de la música popular argentina.7 En 1986 Francia lo condecoró como Caballero de la Orden de las Artes y las Letras. En 1987 volvió al país para recibir el homenaje de la Universidad Nacional de Tucumán. Debió internarse en Buenos Aires en 1989 para superar una dolencia cardíaca, pese a lo cual en enero de 1990 participó en el Festival de Cosquín.
Sin embargo, a los pocos días Yupanqui cumplió un compromiso artístico en París. Volvió a Francia en 1992 para actuar en Nîmes, donde se indispuso y falleció el 23 de mayo. Por su expreso deseo, sus restos fueron repatriados y descansan en Cerro Colorado.
Canciones más conocidas

De las 325 canciones de su autoría registradas oficialmente,8 pueden citarse La alabanza, La añera, El arriero, Basta ya, Cachilo dormido, Camino del indio, Coplas del payador perseguido, Los ejes de mi carreta, Los hermanos, Indiecito dormido, Le tengo rabia al silencio, Luna tucumana, Milonga del solitario, Piedra y camino, El poeta, Las preguntitas, Sin caballo y en Montiel, Tú que puedes, vuélvete, Nada más, Viene clareando y Zamba del grillo, entre muchas otras, una de las cuales - Romance de la luna tucumana - fue musicalizada por el cantautor y arreglador argentino Pedro Aznar.

Libros

Atahualpa Yupanqui.
Piedra sola (1939)
Aires (1943)
Cerro Bayo (1953)
Guitarra (1960)
El canto del viento (1965)
El payador perseguido (1972)
Del algarrobo al cerezo (1977)
Confesiones de un payador (Ediciones Galerna) (1984)
La palabra sagrada (1989)
La capataza (1992)
La canción triste
Coplas del payador perseguido (Rama Lama Music España, 2007)

Discografía

Álbumes de estudio


Canciones del solitario (Antar PLP 2006. 1957)



                                                                         Maximiliano Reimondi
Walter de Navazio



Walter de Navazio (Bell Ville, Córdoba, 18 de septiembre de 1887 - Buenos Aires, 23 de mayo de 1921)
Viajó de Córdoba a Buenos Aires para estudiar dibujo en la Academia de Bellas Artes. Continuó sus estudios en el taller del pintor italiano José Quaranta y, luego, junto a Thibon de Libian, Ramón Silva y Carlos Giambiagi, se acercó al pintor Martín Malharro, que sería su maestro y una influencia fundamental en su carrera.
En 1909, viajó a Europa para completar su formación y, en 1910, formó parte de la Exposición Internacional de Arte del Centenario presentando el óleo Tarde gris. En 1911, participa por primera vez en el Salón Nacional. Dos años después, en 1913, gana el Premio Adquisición por Fresco vespertino y, en 1919, el segundo premio con su obra Tarde de San Alberto. En forma continua realizó exposiciones grupales e individuales, llevando adelante su carrera con grandes dificultades debido a su extrema pobreza. Muere a los 33 años en 1921, afectado de tuberculosis.

Obra

De Navazio era un pintor dedicado a los paisajes, realizados en un estilo lumninista (o impresionista y postimpresionista), a la manera de su maestro Martín Malharro. Su obra sostiene las ideas de un arte nacional y no permanece en una mera reproducción descriptiva de la naturaleza sino que logra una visión poética e intimista.

                                           


                                                                       Maximiliano Reimondi

miércoles, 20 de mayo de 2015

Honoré de Balzac



Honoré de Balzac (Tours, 20 de mayo de 1799 - París, 18 de agosto de 1850)

Familia

Honoré de Balzac nace en Tours, en el seno de una familia burguesa. Su padre, cuyo nombre de nacimiento era Bernard-François Balssa, procedía de una pobre familia de agricultores de Tarn, región al suroeste de Francia. De espíritu emprendedor, Bernard-François abandonó su aldea natal y en 1760 marchó a París, con la determinación de mejorar su estatus social. Gracias a la educación básica que había recibido por parte de un párroco familiar suyo, Bernard-François encontró empleo como funcionario en la secretaría del Conseil du Roi (Consejo del Rey), aunque las afirmaciones de que en 1776 era Secretario del Conseil, e incluso avocat du roi, parecen ser invenciones del propio Bernard-Francois. A fin de ayudarse a medrar, por esas fechas cambiaría el apellido familiar, Balssa, por el de Balzac, arguyendo un lejano (y falso) parentesco con la aristocrática familia de los Balzac, que oportunamente estaba extinguida. Para 1789, año de la Revolución, Bernard-François de Balzac (comúnmente añadía, sin permiso oficial, el de aristocrático) estaba lo suficientemente bien relacionado y había labrado una fortuna considerable, siendo su principal valedor el general barón François René Jean de Pommereul. Tras el reinado del Terror (1793-1794), consideró conveniente ponerse al servicio del Directorio, y logró, por intermediación de de Pommereul, un lucrativo puesto en la intendencia del ejército. En ese desempeño se enriquecería considerablemente, y haría valiosas relaciones entre la burguesía de París. Tras un tiempo de oscuros negocios, abandonó su cargo en la intendencia para trabajar como primer secretario de la casa de banca Daniel Dourmerc de París. Con 50 años de edad, contraería matrimonio con Anne-Charlotte-Laure Sallambier, de 18 años, hija de uno de sus superiores en la banca Dourmerc; el matrimonio fue concertado entre el propio Bernard-François y la familia Sallambier, que, pese a la diferencia de edad, veía en Bernard-François un excelente partido. Celebrado el matrimonio, Bernard-François consideró que, para evitar circunstancias incómodas por ser un subalterno de su suegro en el banco, debía abandonar el negocio. Recurriendo a sus amistades, fue enviado a Tours como Comisario de Subsistencias, encargado de coordinar la adquisición de víveres y pertrechos para la 22ª división del ejército. El matrimonio se asentaría en Tours, donde, gracias a la fortuna de Balzac padre y de la propia Anne-Charlotte, gozaron de la consideración general. El general de Pommereul lograría para Balzac el prestigioso (y lucrativo) cargo de administrador del hospicio de Tours. Mientras residían en dicha ciudad, Anne-Charlotte dio a luz, en 1799, a Honoré Balzac, hijo segundogénito del matrimonio, si bien el primogénito, Louis-Daniel, nacido un año antes, había muerto al cabo de un mes. En la misma ciudad nacerían las hermanas de Honoré, Laure y Laurence (1800 y 1802 respectivamente), y el hermano menor Henry-François, en 1807.

Infancia y juventud

La infancia de Honoré de Balzac fue difícil, y estuvo caracterizada por el desapego emocional que mostraron su padres, sobre todo su madre, hacia él; esto marcaría profundamente a Honoré, quien siempre buscaría relacionarse con mujeres mayores que él, capaces de ofrecerle el amor que su madre le negara en su infancia.[9] Nada más nacer fue confiado a una nodriza, con la que viviría hasta la edad de cuatro años fuera del hogar paterno; sólo se le permitía visitar a sus padres, como si se tratara de un extraño, dos domingos de cada mes. Cuando pasó a residir en casa de sus padres, éstos le trataron con gran frialdad, manteniendo una gélida distancia hacia su hijo, a quien no se le permitía ninguna diversión infantil. A la edad de ocho años, su madre insistió en enviarlo a un internado en la localidad de Vendôme, donde pasaría los siete siguientes años. Las condiciones del internado eran duras: no había vacaciones escolares, por lo que apenas vio a sus padres en todo ese tiempo; su madre, esperando despertar en él un afán ahorrativo y trabajador, apenas le mandaba dinero, por lo que Balzac era ridiculizado por sus compañeros; el sistema de estudio del internado, basado en la continua memorización de textos, no se adecuaba a Honoré, quien sería uno de los peores estudiantes de su clase; su actitud desganada le valieron frecuentes castigos, tanto corporales como en celdas de detención... Sus experiencias en la escuela las plasmaría en la semi-autobiográfica novela Louis Lambert (1832).  En 1814 Honoré abandona el internado, al parecer tras haber sufrido una larga enfermedad indeterminada (Balzac hablaría de una "congestión intelectual" ). Ese mismo año, su familia se traslada a París, donde el joven Honoré fue educado primeramente en el internado de Georges Lepître, un antiguo amigo de la familia y, cuando su falta de progresos en los estudios comienza a preocupar a la familia, en el internado de un tal monsieur Gancer, donde, mal que bien, Honoré acaba sus estudios en 1816. Simultáneamente, y tras la caída del Imperio Napoleónico, Bernard-François pierde sus cargos al servicio del estado. La familia, esperando ahorrar gastos, se traslada a las afueras de París, a la localidad de Villeparisis. Aunque durante esa época Balzac entraría en contacto con la literatura francesa y anglosajona, este período es de gran infelicidad para Balzac, marcado por la continua presión de su madre para hacer algo de él en la vida, y la amargura con que trata todas sus acciones. Al parecer, Honoré afirmaría haber intentado suicidarse arrojándose desde un puente sobre el Loira en ese período.  En 1816, con la esperanza de hacer de él un abogado, lo mandan a estudiar a la Sorbona donde Balzac asiste a los cursos de Victor Cousin sobre filosofía. Su interés por el filósofo y místico sueco Emanuel Swedenborg, a quien ya conocía por medio de su madre, parece que se desarrolló plenamente durante este período. Su afición a la lectura y a la literatura le hacen plantearse dedicarse de manera profesional a las mismas, pero encuentra muchos impedimentos familiares, sobre todo por parte de su madre. Cuando consigue graduarse, su padre hace que entre en el despacho de un notario amigo de la familia, Victor Passez, trabajo con el cual adquirirá un gran conocimiento de los entresijos legales, y se formará una opinión bastante negativa de los manejos económicos de la alta sociedad. En 1819, Passez, planeando un futuro retiro, le ofrece a Honoré ser socio de su despacho; éste, asqueado por la monotonía del trabajo, así como por ver frustradas sus aspiraciones literarias, lo rechaza, y anuncia a su familia la intención de establecerse en París como escritor de éxito.

 Inicios literarios

Pese a la oposición familiar, logra su objetivo y en el verano de 1819 se instala en París, donde vive pobremente en el 9 de la rue Lesdiguières hasta 1821. En ese período compone Cromwell (1820), una obra en verso según el estilo de Schiller, de temática histórica, gran torpeza y de muy baja calidad. Al leerla ante su familia, que se muestra tremendamente confundida con respecto a la calidad de la misma, logra que su cuñado, un ingeniero de caminos, se la presente al profesor de literatura de la Ecole Polytechnique, quien la rechaza amablemente y aconseja a Balzac dedicarse a la prosa. Desanimado, temiendo que deberá dedicarse pese a todo a la notaría, en 1821 conoce a Auguste Lepoitevin, un aspirante a escritor que, al apreciar la extraordinaria capacidad de trabajo de Honoré, propone a Balzac crear una curiosa asociación literaria, en la que éste escribe novelas cortas de folletín que Lepotevin se encarga de vender al editor. Tras publicar en menos de un año y bajo pseudónimo tres novelas en colaboración con Lepoitevin, Balzac se independiza y decide dedicarse de lleno a ese negocio literario, con la esperanza de hacerse lo suficientemente rico en el menor período posible, a fin de poder dedicarse posteriormente a la auténtica literatura. La desbordante capacidad de trabajo de Balzac le lleva a comenzar a recibir y aceptar encargos de todo tipo. En el período que va de 1821 a 1829, Balzac escribirá por encargo de editores sin escrúpulos, bajo varios pseudónimos, a veces incluso permitiendo que otros firmen sus obras, multitud de novelas de ínfima calidad (al menos se conocen nueve de ellas, pero se sospecha de al menos otras tantas; el propio Balzac no quiso dejar constancia de cuáles eran suyas). También escribiría obras de ciencias naturales, historia, artículos periodísticos, panfletos políticos., todo ello por encargo de editores que esperaban una entrega rápida y eficaz. El estilo de Balzac, que a veces resulta desarreglado y poco estable, parece sufrir por estos años en los que, a decir de Stefan Zweig, Balzac vende su alma al mejor postor.

 Balzac y los negocios

Las ganancias de este período parece ser que pudieron ser cuantiosas, asegurándole unos ingresos anuales de más de 4000 francos. Sin embargo, desde 1825 Balzac comienza a mezclarse en los más pintorescos negocios, en los que perderá todos sus ingresos y que lo obligarán a vivir siempre endeudado. El primero de estos fue la edición en un solo volumen de las obras completas de Molière y de Fontaine, en 1825. A sugerencia de un editor, Balzac cree ver en este negocio el inicio de su fortuna: en principio, razona, la edición en un sólo volumen de las obras de Fontaine harán que la clase media, que no dispone de ingresos ni de espacio para albergar una de las lujosas ediciones de estas obras completas en veinte volúmenes, corran a comprarlas, máxime si se le añaden ilustraciones de calidad. El negocio, que Balzac financia casi en toda su totalidad al retirarse el resto de socios, y con el que pierde miles de francos, es de muy poco éxito: la letra de la obra resulta demasiado pequeña, las ilustraciones son de mala calidad y el precio del volumen, 20 francos, resulta prohibitivo. En la edición de unos 2000 volúmenes, Balzac ha gastado cerca de 50.000 francos que ha tenido que tomar prestados, y el coste de impresión de cada volumen es de 13 francos. Conforme pasa el tiempo ve que no se venden y comienza a reducir el precio hasta 13 francos, y posteriormente 10, 9, 7 y 5 francos; aun así, sólo logra vender unos 20 libros, por lo que, cuando los acreedores le apremian a pagar sus deudas, Balzac, desesperado, le vende los 2000 volúmenes a un editor de provincias por 5 francos el libro; sin embargo, el editor no le paga en metálico, sino que libra una letra a su favor, y cuando Balzac le exige el pago, lo hace en especie, con una edición de manuales de pésima calidad que no valen nada. Así, el negocio resulta paradójico, pues Balzac no sólo no logra vender ni un solo libro, sino que, cuando intenta recuperar parte de la inversión deshaciéndose de ellos, acaba a cambio con otra serie de libros aún menos vendibles. Hacia 1827, se involucra en otros negocios relacionados con el mundo editorial, que también fracasan y le llenan de deudas. Primeramente, se hace editor; funda una imprenta en el Marais parisino, gastando una fuerte suma en conseguir la licencia de impresión, el capital para maquinaria, los obreros, etc. La imprenta comienza a funcionar, pero malamente: Balzac no establece ningún criterio editorial, y se dedica a publicar todo tipo de panfletos, propagandas, libros, manuales... Al cabo de unos meses, es evidente que el negocio no marcha bien; entonces, a fin de compensarlo, decide crear, endeudándose de nuevo, un periódico que él mismo edita; la línea editorial del mismo, caótica, y el escaso interés que suscita ayudan a hundir un poco más la situación. Por tanto, para reflotar los dos negocios, que ha conseguido enmarañar y amalgamar de manera abstrusa, decide fundar una fundición de tipos de imprenta; sin embargo, su ignorancia absoluta sobre este campo, y los retrasos que sufre en el inicio de las actividades hacen fracasar estos negocios. Finalmente, resulta que su desastrosa gestión ha logrado entremezclar las tres sociedades de manera tan caótica que el abogado que su familia, temiendo el mal nombre que pudiera acarrearle la bancarrota de Balzac, le impone como administrador la liquidación o el traspaso de las empresas; tarda cerca de dos años en desenmarañar la situación. Curiosamente, una vez saneadas, la imprenta y la fundación de tipos resultarán negocios muy prósperos. A pesar de la ayuda de Madame de Berny, quince años mayor que él, con la que tuvo relaciones y que le abrió las puertas del mundo parisino, pasó por graves dificultades financieras. En abril de 1828 debía a su propia madre unas 50.000 libras, y parece ser que había comenzado la costumbre de contraer deudas para pagar otras.

 Éxito literario

En 1829, a la edad de 30 años, y acosado por los acreedores, encuentra por casualidad un episodio de la Guerra de los Chuanes con el que se siente especialmente inspirado. Influido por la obra de Walter Scott, decide novelar el episodio, para lo cual recurre a uno de las personas que lo vivieron, el anciano general de Pommereul, viejo amigo de su padre a quien, esperando huir de sus acreedores de París, visita en Fougéres. En esa localidad completa la novela, cuya calidad, muy por encima de los folletines que había producido hasta entonces, le anima a firmarla con su nombre. La novela, que parece inicialmente con el título de El último chuan (posteriormente la revisaría y volvería a publicar como Los Chuanes), se vende mal, pero le permite llamar la atención. En unos pocos años se convierte en el personaje de moda y en el autor más prolífico de París. Su asombroso rendimiento se debía a su hábito de escribir alrededor de 15 horas diarias, en la tranquilidad de la noche, y bebiendo litros de café negro. Lo hacía en completo aislamiento, por lo que la crítica se ha cuestionado tradicionalmente de dónde podía obtener el autor el aluvión de datos de todo tipo (sociedad, economía, sucesos, habladurías...) que saturan sus novelas. Sus primeros verdaderos éxitos ante el público datan de 1831, cuando aparece La Peau de chagrin, que aparece en la Revue de Paris. Esta novela, de carácter semifantástico, recibiría el elogio de la crítica (entre ellos, el anciano Goethe) y del público, y sellaría así el prestigio literario de Balzac. Entre otras curiosidades, es la primera novela en la que se le ocurre hacer reaparecer a sus personajes de una novela anterior. En 1832 concibe por primera vez la idea de crear una serie de novelas interralacionadas que retraten a la sociedad de su tiempo. Estas novelas, que integrarán las Scènes de la vie privée, serán el germen de la gran obra de Balzac, la Comédie Humaine (La Comedia Humana). Dentro de las escenas se incluyen sus grandes éxitos de la década de los años treinta, como Eugénie Grandet (1833), que será el primer gran éxito de ventas; y Le Père Goriot (1835), una de sus novelas más famosas. Durante esta década Balzac, pese a conocer un éxito sin precedentes, se ve acosado por problemas económicos originados por los ruinosos negocios en los que invierte: compra unas antiguas minas romanas en Cerdeña, creyendo que se había encontrado una nueva veta de oro en las mismas, e incluos llega a visitarlas, volviendo a París presa de un gran entusiasmo que pronto se trunca al ver que ha sido engañado.  A la par, conoce al gran amor de su vida, Ewelina Hańska, condesa de origen polaco, en 1832. Fue la propia condesa quien, tras haber leído la Piel de Zapa, se pone en contacto con Honoré. Primero le enviará una serie de cartas anónimas y sin remite, firmadas como L'Etrangére (La Extranjera), y para permitir a Balzac contestarle, le sugiere que ponga una serie de crípticos anuncios en la Gazette de France y l'Observateur. Pronto inician una correspondencia que durará quince años, y en la que Balzac, que imagina que su misteriosa corresponsal es cuanto menos una princesa rusa de vastísima fortuna, pone todo su entusiasmo en construir una relación amorosa con la condesa Hanska. Se ha señalado que para la condesa, una mujer casada muy celosa de su estatus social, la relación con Balzac era más que nada un entretenimiento con el que pasar el tiempo en la soledad de su hacienda en Ucrania, por lo que en general se mostrará fría y manipuladora con Balzac. Aun así, mantendrán relaciones esporádicas, que le llevarán a visitar la condesa en Suiza cuando en 1833 se encuentra de vacaciones con su marido (con el que trabará relación y quien creerá que Balzac es una nueva amistad de su familia), así como, al año siguiente, a Viena, donde Balzac puede valorar su auténtica fama internacional cuando toda la alta sociedad vienesa lo recibe con los brazos abiertos. Tras la muerte del barón Hanska en 1842, Balzac imagina que la condesa Hanska estará dispuesta a sellar su amor con el matrimonio, y comienza a insistirle acuciantemente en ese sentido. Sin embargo, la condesa, que teme por su herencia y su estatus, y que en realidad no ama a Balzac, se muestra reticente; a lo largo de los siguientes ocho años, tratará de evitar cualquier compromiso con el escritor, arguyendo todo tipo de excusas: carecer del permiso del zar, problemas con el testamento de su marido, necesidad de buscar a su única hija un buen marido antes de contraer matrimonio con Balzac,... Finalmente, para forzar la situación, Balzac viaja a San Petersburgo, en Rusia, en 1848, donde parece sacarle un compromiso. En 1849 viaja a Wierchownia, la hacienda ucraniana de la condesa, donde parece conseguir un compromiso matrimonial definitivo. Tras volver a París, regresa de nuevo a Ucrania a comienzos de 1850, donde, debido al rigor del invierno y su quebrantada salud, cae enfermo. La condesa, viendo que en todo caso Balzac no sobrevivirá gran tiempo, accede al fin a casarse con él, y contraen matrimonio el 14 de mayo de 1850, pocos meses antes de la muerte del escritor (18 de agosto).

 La Comedia Humana y fallecimiento

En 1842 Balzac, viendo como avanza sus Scènes de la vie privée, decide ampliarlas, y publica su famosa avant-propos, el plan editorial en el que delinea las características y contenidos de su opus magnum, la Comedia humana (por contraposición con la Divina Comedia de Dante). En ella pretende agrupar el conjunto de su obra, para ofrecer un estudio de la sociedad francesa entre la caída del Imperio y la Monarquía de Julio (1815-1830). De este magno proyecto, 50 de las 137 novelas que debían componerlo quedaron incompletas. En 1843, y ya dentro de la Comedia Humana, publica Las ilusiones perdidas, bildungsroman que narra las desventuras de Lucien de Rubempré, un joven poeta que trata de medrar en el París de la época. La novela halla su continuación en Esplendor y miserias de las cortesanas, en la que Luciern trata de recuperar el estatus perdido con la ayuda de uno de los personajes más recurrentes de Balzac, el pícaro Vautrin. El primo Pons (1847) y La prima Bette (1848), narran el contraste social entre ambos personajes y sus más acaudalados parientes, criticando la hipocresía social con la que son tratados. Para componerlos Balzac se basó en sus experiencias como notarios de Passez. Para 1847, la salud de Balzac se había resentido notablemente, y la finalización de estas novelas fue para él todo un logro. En 1850, tras una serie de problemas económicos, problemas de salud y la prohibición expresa del zar, Balzac contrae matrimonio en Wierzchownia (Ucrania) con la condesa Hanska, con la cual se traslada a vivir a una espléndida residencia a las afueras de París. El viaje de regreso empeora la delicada salud de Balzac, que padecerá graves problemas de salud hasta su muerte cinco meses después. El día de su muerte había sido visitado por su amigo y gran admirador Victor Hugo, quien se encargará de ofrecer el famoso panegírico sobre Honoré. Balzac fue enterrado en el Cementerio de Père-Lachaise de París, y su figura se conmemora mediante una monumental estatua encargada al escultor Auguste Rodin, la cual se sitúa en la intersección de los bulevares de Raspail y Montparnasse.Víctor Hugo pronunció las siguientes palabras en su funeral: "A partir de ahora los ojos de los hombres se volverán a mirar los rostros, no de aquellos que han gobernado, sino de aquellos que han pensado". Al funeral acudieron asimismo Frédéric Lemaître, Gustave Courbet, Alejandro Dumas padre e hijo, y otros muchos.

                                                                   
                                                                           Maximiliano Reimondi

sábado, 16 de mayo de 2015

NATURALEZA VIVA



 Esa rama
cae sobre la arena;
el gorrión, sorprendido,
indaga en los granos.

Parece que el mar
arrastra piedras
que se transforman
en naranjas y frutos silvestres.

Naturaleza viva;
sorprende una cebolla
que dejó olvidadas
sus lágrimas en una ola.

Las hojas se tiñen de otoño
y más gorriones desean
presenciar el espectáculo.

                                         Maximiliano Reimondi


LIBROS

EL HAMBRE
Martín Caparrós




Sinopsis: Conocemos el hambre, estamos acostumbrados al hambre: sentimos hambre dos, tres veces al día. Pero entre ese hambre repetido, cotidiano, repetida y cotidianamente saciado que vivimos, y el hambre desesperante de quienes no pueden con él, hay un mundo de diferencias y desigualdades.
Así comienza el ensayo titulado El asco, que el escritor argentino Martín Caparrós publicó en el diario El País hace algún tiempo. En dicho ensayo hacía un resumen de la investigación que, durante más de dos años, realizó para escribir su libro El hambre.

Calificación: Bueno.

El autor
Martín Caparrós (Buenos Aires, 29 de mayo de 1957)
Es hijo del psiquiatra y psicoanalista comunista Antonio Caparrós. Martín estudió en el Colegio Nacional de Buenos Aires y comenzó su carrera periodística en el diario Noticias en 19731 —dirigido por Miguel Bonasso y clausurado al año siguiente—, en la sección policial, que estaba a cargo de Rodolfo Walsh. A partir de ese año colaboró con la revista Goles hasta 1976.
Caparrós abandonó el país y se exilió en Europa, primero en París, donde se licenció en historia en La Sorbona; más tarde se trasladó a Madrid, donde vivió hasta 1983.2
En la capital española comenzó a escribir su primera novela, se dedicó a hacer traducciones, colaboró en el diario El País y con algunos medios franceses.
Con el retorno de la democracia a Argentina, regresa a Buenos Aires, donde trabajó en la sección cultural del diario Tiempo Argentino y en 1984 comenzó a colaborar en la Radio Belgrano, donde fue conductor, junto con Jorge Dorio, del exitoso Sueños de una noche de Belgrano.
Habrá de volver a España a trabajar como corresponsal de esa radio durante 1985 y 1986.
Al año siguiente retorna a Argentina como editor de la revista El Porteño. También en 1987 participa en la creación de Página/12 junto a Jorge Lanata, su primer director periodístico, y al siguiente, con Dorio, trabaja en el programa televisivo El monitor argentino y funda la revista Babel, que dirigirá.
A partir de 1991, Caparrós comienza a publicar sus relatos de viajes en la revista mensual Página/30, de la que sería jefe de redacción, bajo el título Crónicas de fin de siglo, que fueron distinguidas con el Premio de Periodismo Rey de España. Por ese entonces, también dirigió la revista Cuisine & Vins.


                                                                      Maximiliano Reimondi

jueves, 14 de mayo de 2015

ANTONIO BERNI. Escritor de Imágenes.



“Cuando era chica y me preguntaban: ¿Qué se siente ser la hija de Berni?, yo quedaba desconcertada. Para mí era natural ser la hija de Berni. Era natural que mi papá fuera pintor. Era mi mundo. Con los años comprendí, además, que era un pintor notable, que se renovaba constantemente, y que, como él bien lo decía, a su manera de hacer unía su manera de pensar”. (Lily Berni)

“…Tú, que al cabo nos pueblas de todos los dolores y esperanzas, estucador glorioso, artesano de todos los posibles, músico pulsador de todas las materias, sacúdenos a diario y éntranos por los ojos esa visión que inquieta, sorprende, vivifica, nos impulsa.” (Rafael Alberti, “Antonio Berni de antes y de ahora”, Roma, 1975)


Antonio Berni nació en la ciudad de Rosario el 14 de mayo de 1905. Su padre, Napoleón Berni era un sastre italiano que ejercía su oficio sin mayor éxito en un local próximo al Ferrocarril Central Argentino. Fue uno de los tantos inmigrantes europeos que se instalaron en Rosario. Viajó con una señora, hay quienes dicen que él viajó viudo pero en realidad llegó viudo, porque la mujer murió en el viaje. Venían de Piamonte. Al llegar a Rosario, alquiló una sastrería, porque él era sastre, en la Calle Catamarca y España. Iba a las fiestas de Roldán, que eran famosas, y ahí conoció a Margarita Picco. Ella vivía en la chacra junto con sus hermanos y el abuelo. Margarita Picco y Napoleón Berni se casaron en el año 1889.
 A principios de 1914, Napoleón súbitamente decidió irse a Europa, más precisamente a Italia, porque había recibido noticias de un legado o herencia de un hijo suyo que había quedado allá. Cuando llegó a Italia, estallaba la Primera Guerra Mundial, y entonces queda esta historia que murió en la guerra, nadie supo si en la vanguardia o en la retaguardia, nunca se supo más nada de él.
Margarita Picco, le cosía los pantalones a Napoleón, y cuando quedó sola siguió cosiendo los pantalones para los clientes. O sea que no era costurera sino que aprendió el oficio para ganarse la vida. Duró dos años la espera y entonces resolvieron volver a la chacra de Roldán. Esa chacra ya no existe.
Por este motivo, Antonio y sus hermanos-Víctor Hugo y Elvira-se instalaron con su madre, argentina de nacimiento, en la chacra propiedad de Victorio Picco, un hombre muy conocido en Roldán, por ser un gran tipo, de mucha solidaridad, muy apegado a los pobres. Venía de Cumiano, una ciudad de Piamonte. Berni lo quería más al abuelo que al padre; lo quería muchísimo. Además de la chacra, tenía una casa en el pueblo por la cantidad de gente que había. Estaban las hijas: Enriqueta, Margarita y Ana. Y los varones eran Miguel, Pancho y Enrique. Este último fue el que tomó la figura paterna de los tres huérfanos.
Otra historia contada por la familia Picco en Roldán sostiene que Napoleón envió dos cartas desde Europa a nombre de Margarita Berni y que, al ser conocida solo por el nombre de Picco, quedaron en el correo y nunca llegaron a destino. Napoleón Berni, según la partida de nacimiento de Deliso Antonio, había nacido hacia 1863 en la aldea alpina de Domodossola, Piamonte, pero de su muerte nada se supo entonces y sigue sin saberse hasta el día de hoy.
En 1914, Antonio ingresó como aprendiz en el taller de vitrales Buxadera y Cía, donde recibió las enseñanza de su fundador, N. Bruxadera, un artesano catalán. Poco tiempo estuvo en este taller. A pesar de que Antonio se alojó en Roldán, estudió pintura en el Centre Catalá de Rosario con los maestros Eugenio Fornells y Enrique Munné. En 1920, a los 15 años, expuso sus cuadros por primera vez, en el Salón Mari. La muestra constó de 17 óleos (paisajes suburbanos y estudio de flores). Expuso nuevamente sus obras en 1921, 1922 y 1924. En 1923, también expuso pero esta vez en Galería Witcomb de Buenos Aires.
Ya por ese entonces recibía los halagos de los críticos en varios artículos publicados el 4 de noviembre de 1923 en los diarios La Nación y La Prensa.
Sus primeros cuadros respondieron al impresionismo y al paisajismo. Fue pintor, grabador, dibujante, muralista, ilustrador, realizó objetos e instalaciones.
Berni tenía dos grandes amigos en Roldán. Uno se llamaba Pedro Ligorria y el otro era “Cañadita” Vivas. Cada vez que iba a Roldán los visitaba, sobre todo a Vivas que era su gran confidente.

Viaje a Europa

En 1925 consiguió una beca otorgada por el Jockey Club de Rosario para estudiar en Europa y en noviembre de ese año llegó a Madrid, ciudad en la que permanece durante algunos meses, con viajes a Toledo y Segovia, antes de partir a Francia. Su madre estaba muy triste por la partida de su hijo.
En febrero de 1926, se instala en Arcueil, en las afueras de París. De inmediato comienza a frecuentar a varios artistas argentinos conocidos como “Los muchachos de París” e inicia su perdurable amistad con Spilimbergo.
Estando en esta ciudad advirtió que en realidad era París la cuna de la pintura española. Por eso decidió trasladarse a la "Ciudad Luz".
En París asistió a los cursos de los pintores franceses André Lhote y Othon Friesz, en la Academia libre de la calle Grande Chaumiere, por sugerencias de Butler y Basaldúa Y aunque sólo estudió unos meses allí, su influencia se dejó sentir en una serie de desnudos figurativos.
La evolución de Berni fue rápida. Guiado por su notable curiosidad, experimentó casi todas las orientaciones practicadas en los talleres parisinos. De ese año son "Paisaje de París", también los óleos: "El mantel amarillo", "Desnudo", "La casa del crimen", "Naturaleza muerta con guitarra".
Durante un breve tiempo coincide con los intereses artísticos de los artistas del grupo de París (en 1929 el grupo estaba integrado por Badi, Butler, Basaldúa, Bigatti, Spilimbergo, Pissarro, Morera, Berni y Forner). Con variantes diversas, esos pintores buscaban en sus obras el equilibrio, el orden y una figuración fácilmente comprensible, pero ligada todavía a la abstracción postcubista, al purismo y la pintura metafísica.

Terminada la beca, Berni volvió por unos meses a Rosario, pero al poco tiempo retornó a París, ahora con un subsidio del Gobierno de la provincia de Santa Fe.
A fines del invierno de 1928 hizo una exposición individual en la Galería Nancy de Madrid.
Participó junto con Libero Badi, Héctor Basaldúa, Horacio Butler y Lino Enea Spilimbergo de una muestra que organizó Butler y trajo a Buenos Aires con destino a la Asociación Amigos del Arte.
La exposición, que fuera visitada por el entonces Presidente de la República, Marcelo T. de Alvear, recibió el beneplácito del público e inclusive se vendió una obra de cada expositor. Berni concurrió personalmente a la Casa de Gobierno de Argentina para cursar dicha invitación.
En 1929 Berni presentó una muestra individual en Amigos del Arte y luego en el Museo Municipal de Bellas Artes de Rosario. Además intervino en el XVIII Salón Nacional (Buenos Aires), allí exhibió su obra "Toledo o el religioso".
En 1928 conoció a Louis Aragón, poeta, novelista y ensayista francés, uno de los líderes del movimiento dadaísta y del surrealismo. Aragón lo acercó al surrealismo y también a André Bretón, poeta y crítico de arte.
Por otra parte Berni, en ese año, se relacionó con el joven pensador Henri Lefebvre, uno de sus mejores amigos franceses, quien lo iniciará en la lectura de Marx. También conoció a Max Jacob, con quien aprendió la técnica del grabado.
Sin lugar a dudas la retrospectiva de Giorgio de Chirico y el conocimiento de las obras de Magritte serán los elementos fundamentales que llevarán a Berni a ingresar al surrealismo.
Para Berni el surrealismo "es una visión nueva del arte y del mundo, la corriente que representa a toda una juventud, su estado de ánimo, su situación interna, después de terminada la Primera Guerra Mundial. Era un movimiento dinámico y realmente representativo".
Berni ayudó a Aragón en su lucha antiimperialista, en un país donde abundaban los chinos, africanos, vietnamitas. Además, ayudó a distribuir un periódico para las minorías asiáticas y colaboró con ilustraciones para otros diarios y revistas.
Estudió las obras surrealistas, leyó a los poetas y escritores de este movimiento y también a Freud. En 1930 conoció al ensayista y poeta francés Tristán Tzara.
Berni iniciará su pintura surrealista, pero no pertenecerá, ni al automatismo de Miró, ni al onirismo de Dalí. En realidad tomó la pintura de De Chirico y le dio un contenido propio. "La Torre Eiffel en la Pampa", de 1930 es un ejemplo de ello. Nunca se supo si esta obra la realizó en Rosario o en París.

Retorno a Argentina

Por entonces, después del golpe de Estado de 1930, ya casado y con una hija decidió volver a la Argentina. Antonio, Paule y Lily llegan a Buenos Aires el 30 de octubre de 1931. La sordera de Antonio era todo un tema. La historia familiar es inexacta y no hay registro de la enfermedad pero todos, más o menos, se ponen de acuerdo en el diagnóstico: una otitis mal curada en la infancia. Su enfermedad iría agravándose con el transcurso de los años.
Cuando llegó a Rosario con su esposa francesa y su hija. Antonio se reencuentra con su madre. Bajan del tren y Margarita. Paule tenía una boina, con el famoso alfiler en la punta y el saludo de Margarita fue arrancarle, prácticamente con un mechón de pelo, la boina. Y le dijo: “Acá, las mujeres no usan eso”.
Esta reacción contundente de Margarita podría interpretarse como la reacción de una matrona frente a un regreso no anunciado, con una mujer francesa y una nieta que habían llegado a la estación Rosario norte como un regalo no deseado.
Antonio, Paule y Lily se instalaron en el casco de la chacra que, tras la muerte del abuelo Vittorio, se transforma de a poco en un espejo fantasmagórico de la epopeya gringa. El lugar estaba hecho un desastre. No había nada; ni electricidad. Estuvieron seis meses ahí y el silencio del campo volvía loca a Paule. No dormía. Berni quería con locura a su madre, llevaba una foto de ella a todas partes.
Al regresar, vivió por unos meses en una chacra de la provincia de Santa Fe, para luego instalarse en Rosario y trabajar como empleado municipal. En el ´31, Berni llegó a Rosario y se convirtió rápidamente en un activista político de la escena artística. Volvió para liderar la nueva generación de pintores en un programa contrapuesto social e ideológicamente al que lo lanzó a él mismo desde el Jockey Club. Se trataba de agitar el circuito artístico, usar la pintura como medio de apoyo a sindicatos y organizaciones políticas y, fundamentalmente, de salirse de la educación académica y aprender a pintar para “romper los ojos”. Para todo esto, Berni se pone al frente de la Mutualidad Popular de Estudiantes y Artistas plásticos, una brigada de pintores muy jóvenes que toman la arpillera como un medio básico de trabajo. Es a la nueva pintura lo que la papa a América. Y expone desde su textura toda una posición: se pinta con lo que se puede.
Mientras tanto, vive en un conventillo junto a su madre Margarita, Víctor Emile Zola, Paule Cazenave y su hija Lily. Antonio va y viene entre la Mutualidad y sus cada vez más frecuentes salidas a Buenos Aires. Margarita no la quería a su nuera. Luego, comenzó el peregrinaje por muchos conventillos de Rosario y nunca les alcanzaba la plata.
Tomó parte activa de la vida cultural de la ciudad, organizó la Mutualidad de Estudiantes y Artistas Plásticos y se adhirió por un tiempo al partido comunista.
En 1932, en Amigos del Arte expuso sus obras surrealistas de París, y algunos óleos como "Toledo o el religioso". Esa muestra fue la primera exposición de ese movimiento en América Latina y también la primera en exponer collage. Se tituló Primera exposición de Arte de Vanguardia. El público no estaba acostumbrado y la muestra resultó difícil. La crítica en pleno la rechazó. Berni se internó en ese universo para colaborar como fotógrafo en una nota periodística encargada a Rodolfo Puiggrós, futuro dirigente comunista. Era una zona de garitos y varités, que desaparecieron en 1937.
Tanto Europa como América, por entonces sufrían la crisis de 1929. En Estados Unidos y Argentina, con la revolución del 30, había comenzado la llamada "década infame".
Rosario es un lugar especialísimo en esos años. Se asentó la mafia, la de “Chicho Grande” y la de “Chicho Chico”, y la prostitución que tuvo su imperio en el barrio Pichincha.
Y fuera de esta miseria humana que observó Berni estaba la otra, la del hombre que vivía en las zonas rurales entre los chacareros. Este mundo era totalmente distinto al de París de los años 20 y de los artistas surrealista. No pudo dejar de sentir una gran conmoción interior. De alguna manera dejó en parte el surrealismo ya que sufría la desazón, la desesperanza de la gente. Decidió asumir un compromiso con su país.
"El artista está obligado a vivir con los ojos abiertos y en ese momento (década del 30) la dictadura, la desocupación, la miseria, las huelgas, las luchas obreras, el hambre, las ollas populares crean una tremenda realidad que rompían los ojos", diría en 1976. Así comenzó la etapa del "realismo social".
En 1934, Antonio comenzó a mostrar la problemática social de la década del 30 con sus obras "Desocupados" y "Manifestación". No sólo la Argentina estaba en crisis. La desocupación, la pobreza, el comienzo del nazismo y fascismo, la Guerra Civil Española, espantaban a Berni. Antonio Berni, en la década del ´30 tuvo su experiencia muralista al intervenir en la construcción de "Ejercicio Plástico". Ya él había fundado el grupo "Nuevo Realismo".
Se trataba de agitar el circuito artístico, usar la pintura como medio de apoyo a sindicatos y organizaciones políticas y, fundamentalmente, de salirse de la educación académica y aprender a pintar para “romper los ojos”. Para todo esto, Berni se pone al frente de la Mutualidad Popular de Estudiantes y Artistas plásticos, una brigada de pintores muy jóvenes que toman la arpillera como un medio básico de trabajo. Es a la nueva pintura lo que la papa a América. Y expone desde su textura toda una posición: se pinta con lo que se puede.
Mientras tanto, vive en un conventillo junto a su madre Margarita, Víctor Emile Zola, Paule Cazenave y su hija Lily. Antonio va y viene entre la Mutualidad y sus cada vez más frecuentes salidas a Buenos Aires. Margarita no la quería a su nuera. Luego, comenzó el peregrinaje por muchos conventillos de Rosario y nunca les alcanzaba la plata.
Lily Berni cuenta: “Lo que sé es que pasamos por dieciocho conventillos. Mi mamá me contaba que como no podíamos pagar el alquiler había que rajar. Mi papá tenía un amigo que tenía un camioncito arriba del que cantaba óperas. Entonces, a la medianoche, cargaban todo en el camioncito y se iban a otra parte porque no podían pagar”. Luego, agrega algo particular: “La vieja estaba en Roldán enferma. Yo no sé que tenía pero un día se levanta. Tenía hambre y encontró un pedazo grande de queso roquefort, se lo comió entero con pan y se murió, duró sólo un día más”.
Las cosas entre Bernie y Paule habían dejado de estar bien posiblemente desde el momento en que en la casa hubo lugar para un solo artista. Un día, Berni decidió terminar la relación. La huella de Paule Cazenave como artista se perdió definitivamente entre París y Rosario.
El retrato era una de las formas más importantes del realismo humanista. En Berni predominaba el retrato humano, tanto en la década del ´30 como en la del  ´40.
"Figura" fue primer premio del XXX Salón Nacional (Buenos Aires, 1940) y "Lily", el Gran Premio Adquisición XXXIII Salón Nacional (Buenos Aires, 1943). Esto significó obtener el máximo galardón de entonces.
También pintó "La mujer del sweater rojo" en 1935, "La muchacha del libro" de 1936, "Nancy" 1941, "La chica del balón" de 1934, "La niña de la guitarra" de 1938 y "Figura de chico" de 1941. Además hizo autorretratos, uno en 1934, otro en 1938 y el último en 1945. En "Paula y Lily" de 1941, pinta a su esposa de entonces y a su hija. Hacia fines de la década del ´50 realiza algunos retratos que tienen como modelo a la poetisa tucumana Ariadna Chaves, una de sus musas argentinas.
En "Retrato" de 1946 muestra dos chicos de clase media acomodada, antítesis de sus personajes posteriores, Juanito y Ramona.
Berni inicia sus representaciones en Argentina de lo que será típico de la década de 1950: "La siesta" y "La fogata de San Juan".
Entre diciembre de 1941 y mayo de 1942 recorrió Bolivia, Ecuador, Perú y Colombia con la idea de realizar estudios precolombinos por pedido de la Comisión Nacional de Cultura. Su obra "Mercado indígena" de 1942, la basó en fotos que tomó durante este viaje.
El mundo de la década del ´40 será tan conflictivo como el del ´30. Una nueva gran guerra sellará sus días. En América, en Costa Rica se produjo una guerra civil. En Panamá se instaló una dictadura. En Venezuela se derrocó al presidente Rómulo Gallegos y surgió la dictadura de Laureano Gómez. En Bogotá hubo una insurrección popular por el asesinato del dirigente liberal izquierdista Jorge Gaitán. Argentina no quedaba al margen de este tipo de acontecimientos. Se produjo en 1943 el golpe militar, con la destitución del presidente Ramón Castillo.
Antonio, de exquisita sensibilidad, observará y reflejará en su pintura esa realidad. En 1944 apareció la revista “Arturo”, que desatará un gran cambio, ya que introdujo definitivamente el arte geométrico adelantado por Emilio Pettoruti.
También manifestó su desagrado por la situación de 1945. Con un grupo de artistas decidió exponer sus pinturas en el subsuelo del edificio de la Sociedad Rural, en Florida al 400. En el catálogo explicaban que las obras estaban destinadas al “XXXV Salón Nacional” pero que había decidido hacer una muestra al margen del Salón en adhesión a los anhelos democráticos del los intelectuales del país.
Berni mientras tanto pintará "Masacre" (1948) y "El obrero muerto" (1949). En 1951 hizo otra "Manifestación": mujeres y niños llevan un lienzo blanco en el que está dibujada la paloma de la paz, con un ramo de olivo en el pico. Ese año es el del primer ensayo de la bomba de hidrógeno, por parte de Estados Unidos, en el Pacífico. Todo esto influye en el ánimo de Berni. Por otra parte todavía estaban en él los ecos de la 2º Guerra Mundial.
Durante 1951, 1952 y 1953, Antonio se fue a Santiago del Estero donde realizó la serie "Motivos santiagueños". Santiago del Estero sufrió la tala indiscriminada de sus bosques. Ya por 1942, 20 firmas obrajeras eran dueñas de 1.500.000 hectáreas. Pero la situación venía desde muchos años atrás, ya que la madera como la del Chaco sirvió para los durmientes de las vías del ferrocarril y como combustible vegetal, también para los ferrocarriles. La depredación ecológica existió, pero también, la social. Los beneficios obtenidos por los empresarios no volvieron a los trabajadores. La tierra, poco a poco se agotó y también el hombre.
Esta realidad la palpó Berni y, como lo hizo siempre, la expresó a través de su pintura. Así aparecerán "Los hacheros" (1953), "La marcha de los cosecheros", "La comida", "Escuelita rural" (1956); "Migración", "Salida de la escuela", "El mendigo", "Hombre junto a un matrero" y "El almuerzo".
En el período 1955-1956, hará la serie "Chaco". Estas pinturas las expondrá en París, Berlín, Varsovia y Bucarest. Aragón inclusive lo presentó en Moscú en la Galería Creuze, en 1955. También realizó múltiples exposiciones en el país, tanto individuales como colectivas. Expuso con otros grandes pintores contemporáneos a este período, Pedroni, Santieri, Giovanni Bressanini, Mónaco, Luis Videla, Cerrito, Borgarello, Robirosa, Alonso etc.
Por entonces, Antonio pintó algunos paisajes del suburbano: "Villa Piolín", "La casa del sastre" (1957); "La iglesia", "El tanque blanco", "La calle", "La res" "Carnicería" (1958), "La luna y su eco" (1960) y "Mañana helada en el páramo desierto". También de esa época son "Negro y blanco" (1958); "Utensilios de cocina sobre un muro celeste" (1958) y "El caballito" (1956).
Mientras el mundo sufría la guerra de Corea en 1953, la invasión a Hungría por parte de la Unión Soviética en 1954 y, en 1955, derrocaban a Perón en Argentina. El mundo interior de Berni se componía de nuevas imágenes. A su vuelta de Santiago del Estero comenzó a hurgar hasta que en 1958 surgió claramente su nuevo personaje, Juanito Laguna, y poco tiempo después aparecerá también, Ramona Montiel. La historia de estos dos seres lo envolverán por tiempo y con ellos trascenderá mucho más. Juanito Laguna es un niño que vive en una de esas villas miserias y Berni pinta su vida cotidiana, sus juegos, su familia: Juanito mirando la televisión, Juanito remontando su barrilete, Juanito en la laguna, Juanito en navidad, Juanito yendo a la ciudad, Juanito llevándole la comida a su padre obrero metalúrgico. El nombre Juanito Laguna aparece escrito en unos apuntes de 1956 presumiblemente relacionados a sus bocetos de chicos en las afueras de Río Hondo. Pero el nombre en sí mismo permanece en la bruma del misterio. Berni lo definió así: “Él no es una persona real sino un símbolo que yo agito para sacudir la conciencia de la gente. Le tengo simpatía, lo quiero pero no le tengo compasión. Es más que eso, quiero que para nadie sea un pobre chico, sino un chico pobre que rechaza como un agravio el que se lo considere y se lo siga considerando un pobre chico. Juanito Laguna no pide limosna, reclama justicia; en consecuencia pone a la gente ante esa disyuntiva; los cretinos compadecerán y harán beneficencia con los Juanito Laguna; los hombres y mujeres de bien, les harán justicia. De eso se trata”.
Ramona Montiel es la chica de la villa miseria convertida en prostituta para poder sobrevivir. Ramona aparece rodeada de los hombres que la explotan, Ramona como costurera, Ramona trabajando en el cabaret, Ramona y la adivina, Ramona y su casamiento, Ramona esperando en la Panamericana.
Para estas obras Berni utiliza una técnica inventada a principios de siglo: el collage, el agregado a la pintura de materiales reales que son pegados sobre el cuadro. El artista utiliza un abundante collage transformando sus imágenes en superficies cargadas de elementos como latas, plásticos, hierros, maderas, telas, zapatos, juguetes, papeles, señales de tránsito, etc. La idea es incorporar los desechos que el artista recolecta en los barrios marginales de Buenos Aires donde podrían vivir Juanito y Ramona. Los cuadros y sus personajes están construidos con los mismos materiales reales que se encuentran en las villas. Para Berni la pintura al óleo no era suficiente para expresar su crítica frente a la sociedad de consumo, era necesario utilizar los objetos reales de la vida de Juanito y Ramona, llevándolos al ámbito del arte y transformando lo culto y exclusivo del arte en algo cotidiano y popular.
Con su ciclo de Juanito Laguna y Ramona Montiel, Antonio Berni desarrolló hasta los años ochenta, uno de los capítulos más originales de la historia del arte argentino y concluyó su tarea como uno de los artistas claves de nuestra cultura. Tanto los "Juanitos" como las "Ramonas" se cotizaron en el mercado exterior a precios incalculables.

Sus viajes

Desde su cargo como Director de Relaciones Culturales de la Cancillería (1960) durante el gobierno de Arturo Frondizi, el crítico y amigo Rafael Squirru envió los grabados del artista a la Bienal de Venecia, donde recibieron el Primer Premio. Al ser nombrado Squirru Director de Cultura de la Organización de Estados Americanos en 1963, promovió nuevamente la obra de Berni organizando exposiciones importantes como la de 1966 en el New Jersey State Museum de Trenton.
En 1976 Berni se va a Nueva York. Allí pintó, hizo grabados, collage, y presentó en la Galería Bonino una muestra titulada "La magia de la vida cotidiana". Durante su estadía en esa ciudad hizo 58 obras que quedaron en la Galería para una muestra en Texas que nunca se realizó. En 1982, después de su muerte, llegaron a Buenos Aires.
En esa época también pintó tres óleos referidos a Juanito y a Ramona, "Juanito en la calle", "Juanito Laguna going to the factory", "El sueño de Ramona".
Preocupado por el mundo que lo rodeaba, en Nueva York quiso conocer a su gente, saber de sus costumbres, de sus posibles necesidades. Así fue como salió a la calle, observó y pintó. Entonces conoció una sociedad opulenta, consumista, donde la publicidad es la mejor vendedora, donde él siente que hay riqueza material y pobreza espiritual, muy distante de la de Juanito, o de la de Santiago del Estero. Entonces decidió hacer un arte social con ironía.
De esta época es "Aeropuerto", "Los hippies", "Calles de Nueva York", "Almuerzo", "Chelsea Hotel" y "Promesa de castidad".
Entre abril y mayo de 1981, Berni tocó el tema del Apocalipsis al exhibir los murales realizados para la capilla del Instituto de San Luis Gonzaga en General Las Heras.
También ese año da testimonio del gran tema de su vida: "el destino del hombre". "Cristo en el departamento" (1980) es un hombre común, que ocupa el centro del espacio. En el techo hay una claraboya por donde se ve el cielo, a la derecha una ventana abierta permite ver el paisaje de las fábricas y al otro lado se observa la motocicleta. El pintor, posiblemente, quiso aludir a las torturas y las matanzas del mundo.
Por otra parte, en 1981, año de su muerte, Berni pintó una mujer desnuda en la arena, contemplando el cielo de una noche de luna. Es la mujer y la naturaleza, tal cual los creó Dios. Solo que un avión, objeto del hombre, pasa por el lugar para invadir el momento de paz y de armonía. “He sabido que no voy a terminar el cuadro”, le había dicho Antonio a su amiga Graciela Amor, ese año. Ya tenía 76 años pero trabajaba como siempre, como si el día tuviera 48 horas o más, y una siesta religiosa, ritual y reparadora en el medio. Llevaba más de un año viviendo en el mismo lugar donde pintaba, un taller de tres pisos en el cruce de las calles Lezica y Rawson, una esquina sepia en Almagro, rodeada de restos de la arquitectura de la vieja Buenos Aires, que da contra las vías del Ferrocarril Sarmiento. Llevaba más de un año allí, solo, después de romper con su tercera mujer, la explosiva tucumana Silvina Victoria, cuarenta años menor que él.
Había aprendido a convivir con la sordera. Un infarto y una excursión al quirófano para poner a punto la próstata tampoco consiguieron arrancarle ni un segundo de sus más exaltadas pasiones: la pintura y la mujer.
Unos días antes de su muerte, Berni en una entrevista decía: "El arte es una respuesta a la vida. Ser artista es emprender una manera riesgosa de vivir, es adoptar una de las mayores formas de libertad, es no hacer concesiones. En cuanto a la pintura, es una forma de amor, de transmitir los años en arte."
Cuando se ponía muy tenso, a Berni se le cerraba el esófago y le costaba tragar. Cuando todo empeoró, el doctor Finkelstein lo mandó a hacerse una endoscopía. Sufrió una mala praxis ya que le rajaron una de las paredes del esófago. Entonces, todos los ácidos que promueve el esófago a través de la comida y demás se depositaron en algún lado y le provocaron una infección pulmonar. Antonio tenía ahí una vieja lesión tuberculosa curada, pero la curación en el alveolo pulmonar es un lugar de menor resistencia. Entonces terminaron haciéndole una traqueotomía. En la cirugía, sufrió dos paros cardíacos pero sobrevivió, ya que era un hombre fuerte e intenso. Luego, lo internaron en terapia intensiva, donde sufrió un tercer paro cardíaco del cual no pudo salir. Falleció el martes 13 de octubre de 1981, a los 76 años.
Un mes más tarde, se inauguraba en San Martín (provincia de Buenos Aires) el monumento ecuestre al Martín Fierro en el que estaba trabajando al momento de morir.

Obra Pictórica

La obra pictórica de Antonio Berni ha ido ganando consenso y difusión creciente en los últimos años. Ello pudo ser comprobado en la gran muestra antológica que le dedicara el Museo Nacional de Bellas Artes a mediados de 1997 que tuvo más de cien mil visitantes.
Se lo considera una figura paradigmática del arte argentino del siglo XX. Logró conciliar en su obra tanto el requerimiento de la época, al emplear lenguajes acordes con las innovaciones pictóricas de su tiempo (litografías, aguafuertes, xilografías, serigrafías, estampas y xilocollages), como instaurar con su pintura imágenes que provienen de esta tierra, con personajes reconocibles como nuestros y un paisaje humano y social que nos identifica.
Su obra se extiende por la pintura, el collage, el assemblage, el grabado, el dibujo, la creación de objetos escultóricos y la más diversa combinación de materiales y medios. A través de las sucesivas etapas y los recursos tan variados que utilizó para expresarse, Berni nunca dejó de ser él mismo, manteniendo toda su obra una notable coherencia y una personalidad definida.


 Su personalidad

Según sus familiares y amigos íntimos, Antonio era un tipo muy raro y solitario, que vivió y murió solo. De a ratos él tenía necesidad de confidencias con sus allegados. Les contaba que se iba a quedar siempre soltero. Era un hombre con gran sentido del humor y sentía una gran necesidad del mundo de los justos. Luchó por ello siempre, pero lo hizo con gran ternura y con un trasfondo casi épico. Se identificó y se integró a ese mundo del que nunca se desligó. De París trajo una gran carga política, influida sin duda por su intensa vinculación con los artistas surrealistas. Ese mundo de decadencia pintado casi de fantasía ahora le era real, lo tenía ahí en su pueblo, en su país. Y Berni lo tenía ahí en los hechos cotidianos.

Sus hijos

Los hijos del pintor-Lily, la mujer, de su relación con la escultora francesa Paule Cazenave; José Antonio, el varón, de su vida junto a la empresaria Nélida Gerino-se llevan veinte años de diferencia y mantienen una relación cordial pero distante que ha sabido de tensiones a lo largo de más de dos décadas de vida de herederos. Lily, que es una composición femenina de los rasgos del viejo, se reencontró afectivamente con Berni no mucho tiempo antes de que muriera, y a ella le tocó, en principio, organizar la sobrevida de la obra. José Antonio, un hombre de perfil bajísimo, aprendió acaso a vivir lejos de su padre y se metió de lleno en el tema recién a partir de los años noventa, tras quince años de residencia en París y Madrid junto a Inés, su mujer y sus dos hijas. Lily, en cambio, no ha tenido hijos y confiesa que no la educaron para eso.


Fuentes

Libros

*Anaya López, Jorge. “Antonio Berni”. Producido y Editado por el Banco Velox. 1997. Buenos Aires.

*Berni, Antonio. Producido y Editado por el Banco Velox. 1997. Buenos Aires.

*Berni, Antonio. “Obras Gráficas”. Ediciones MAMba. 2000. Buenos Aires.

*Févre, Fermín. “Antonio Berni”. Manrique Zago/León Goldstein, editores. 1999. Buenos Aires.

*García, Fernando. “Los Ojos. Vida y Pasión de Antonio Berni” Editorial Planeta. 2005. Buenos Aires.



                                                                         Maximiliano Reimondi

martes, 12 de mayo de 2015

Alicia Moreau de Justo



Alicia Moreau de Justo (Londres, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, el 11 de octubre de 1885 - Buenos Aires, Argentina, 12 de mayo de 1986)
Médica y política Argentina, figura destacada del feminismo y del socialismo. Desde Los Primeros años del siglo XX, en sí involucro en Los RECLAMOS POR Mayores Derechos para las Mujeres. En 1902, JUNTO A Un Grupo De compañeras, Fundo El Centro Socialista Feminista y la Unión Gremial Femenina.
Se dedico a una organizadora Conferencias en la Sociedad Luz, Fundo El Ateneo Popular junto con su padre y FUE secretaria de Redacción en El Periódico Humanidad Nueva, Como Así también directora de Nuestra causa. En 1914, se recibio Como Médica y, UNOS Años Después, se adhirió al Partido Socialista, poco los antes de Casarse con el Político Juan B. Justo, con quien Tuvo tres hijos.
Para 1918, ya habia Fundado la Unión Feminista Nacional y Tras el deceso de su esposo en 1928, bajo continuo en la Actividad Política y la defensa de la mujer, Sobre Todo en: cuestiones relacionadas con el derecho al sufragio femenino, los Derechos Laborales de los asalariados , la Salud y la Educación Pública. En 1932, la ONU elaboró ​​el Proyecto de ley Que establecía el sufragio femenino, el cual sea no se Concreto Hasta 1947. Apoyo a la Segunda República Española en la Guerra Civil y FUE Una asidua Crítica del peronismo, al Que Juzgo Como antidemocrático. En 1958, Participó de la división del Partido Socialista y la fundación del Partido Socialista Argentino, ocupando la Dirección del diario La Vanguardia Hasta 1960. Continuo Trabajando Hasta SUS Últimos años, Siendo Una de las fundadoras de la APDH en 1975.



                                                                       Maximiliano Reimondi


Katharine Hepburn



Katharine Houghton Hepburn (Hartford, Connecticut, 12 de mayo de 1907 - Fenwick, Connecticut, 29 de junio de 2003)
Actriz de cine, teatro y televisión Estadounidense. Célebre por La Combinación Única de inteligencia, Espíritu independiente distinguida y belleza, Hepburn Una FUE actriz director en Hollywood por Más de 60 años. Apareció en Gran Variedad de Géneros, desde la comedia screwball al literario drama, y ​​recibio cuatro premios Oscar a la mejor actriz, ficha ONU CUALQUIER párrafo intérprete. En 1999, Hepburn nombrada Fue Por el American Film Institute Como la alcaldesa estrella femenina en la historia de Hollywood.
Criada en Connecticut por Padres Progresistas Y adinerados, Hepburn comenzo un ACTUAR MIENTRAS estudiaba en el Bryn Mawr College. Despues de cuatro años en el teatro, Criticas Favorables un Do Trabajo en Broadway la trajeron a la Atención de Hollywood. SUS PRIMEROS años en la industria del cine estuvieron Marcados por el Éxito, incluyendo la ONU premio Óscar por su Tercera pelicula, Morning Glory (1933), Pero ESTO precedió un Una serie de fracasos Comerciales por lo cual sea en 1938 FUE etiquetada Como "veneno Para La taquilla ". Hepburn planeo su propio regreso: COMPRO la cancellation de su contrato exclusivo con la RKO Radio Pictures y adquirió LOS DERECHOS Cinematográficos de Historias de Filadelfia, Que Vendio una Condición De que ella fuese la protagonista. En la Década de 1940 FUE Contratada por la Metro-Goldwyn-Mayer, Donde su carrera en sí Centro del una alianza con Spencer Tracy. This Colaboración se extendió por 25 años, y produjó nueve Películas.
Hepburn se Desafio un sí Misma en La Segunda Mitad de su vida, apareciendo estafadores Regularidad baño Producciones Teatrales de Shakespeare Y abordando UNA Amplia Gama de papeles literarios. Encontró ONU nicho interpretando solteronas de mediana age, cuentos Como en La reina de África (1951), la ONU personaje Que conquistó al gran público. Otros tres Óscares Vinieron por su Trabajo en Adivina quién viene esta noche (1967), El león en invierno (1968) y En el estanque dorado (1981). En la Década de 1970 comenzo a aparecer en Películas para la televisión, en el Ámbito Que se DESARROLLO La última Etapa de su carrera. Permaneció activa en la vejez, y su última Aparición en Pantalla Fue En1994, unaLa Edad de 87 años. Tras ONU PERIODO DE inactividad y mala salud, Hepburn Murió en2003 un La Edad de 96 años.
Fue notorio el Rechazo de Hepburn a la maquinaria publicitaria de Hollywood, y se nego a cumplir · el papel del la del que sociedad asignaba a las mujeres. Era franca, perentoria, atlética, Y Vestia Pantalones Antes De Que estuviera de Moda en las mujeres. Se Casó Una Vez, Cuando era joven, Pero posteriormente vivio de forma independiente. Un romanticismo de 26 años de Con Spencer Tracy, co-protagonista de Varios de Sus filmes, FUE ocultado de la Opinión Pública. Con su Estilo de Vida poco convencional y los personajes independientes Que Trajo a la Pantalla, Hepburn Llego un Ser el epítome de la "moderna mujer" en Estados Unidos del siglo XX y es recordada Como una figura Importante cultural.




                                                                   Maximiliano Reimondi