lunes, 25 de abril de 2016

Torquato Tasso


Torquato Tasso (Sorrento, cerca de Nápoles, 11 de marzo de 1544 – Roma, 25 de abril de 1595)
Procedía de una noble familia originaria de Bérgamo. Su padre era el poeta cortesano Bernardo Tasso, por entonces al servicio del príncipe de Salerno, y su madre, Porzia dei Rossi. Sus primeros años los pasó en Nápoles, donde se educó con los jesuitas. A los diez años, en 1554, siguió a su padre a Roma. La madre de Tasso, que había permanecido en Nápoles, murió dos años después, en febrero de 1556. En septiembre de ese mismo año, Bernardo Tasso pasó al servicio de Guidobaldo II, duque de Urbino, y envió a su hijo a Bérgamo. Al cabo de pocos meses, el futuro poeta se reunió con su padre en Urbino, y luego marchó a Pésaro, donde completó su educación, siendo compañero de estudios del hijo del duque.
A principios de 1559, Torquato se reunió con su padre en Venecia. En 1560 se instaló en Padua, donde estudió filosofía y retórica y compuso su obra Rinaldo (1562), poema caballeresco en octavas. De esta época data también el primer borrador de su Jerusalén liberada. Más adelante, continuó sus estudios en Bolonia, pero fue expulsado de la ciudad a causa de ciertos poemas satíricos. Regresó a Padua, donde continuó estudiando, y donde formó parte de la informal Academia degli Eterei (Academia de los Etéreos), con el sobrenombre de Pentito (Arrepentido).
Durante su estancia en Padua compuso sus primeros poemas líricos, dirigidos primero a su amada Lucrezia Bendiddio, y luego a la mantuana Laura Peperara. Tras finalizar sus estudios, en 1565, entró en Ferrara al servicio del cardenal Luis de Este, hermano de Alfonso II, duque de Ferrara. En septiembre de 1569 murió su padre. En 1571 Tasso realizó un breve viaje a Francia, acompañando al cardenal. La estancia allí no le fue grata (parece ser que se produjo un pequeño incidente con el rey Carlos IX, a quien Tasso criticó inoportunamente su tolerancia hacia los hugonotes), y regresó a Italia apenas le fue posible. Según menciona en su diálogo Cattaneo, durante su breve estancia en Francia conoció al poeta Pierre de Ronsard.
Después de breves estancias en Roma y en Pesaro, Tasso volvió a Ferrara, y pasó, en 1572, al servicio del duque, Alfonso II, con el título de «gentilhombre» (gentiluomo) y, a partir de 1576, con el cargo de historiador de la corte. En 1573, en la corte de Ferrara, hizo representar su fábula pastoril Amintas, que tuvo un gran éxito. Terminó su poema Jerusalén liberada, en el que llevaba trabajando unos quince años, en abril de 1575, pero no lo hizo imprimir, limitándose a leerlo públicamente en la corte. Preocupado por su obra, sobre la que tenía dudas tanto literarias como religiosas, confió su revisión a teólogos, filósofos y preceptistas literarios. Los revisores fueron muy críticos con la obra, lo que contribuyó no poco a la inestabilidad psíquica del poeta. Mientras el poema estaba siendo revisado, alguien, sin saberlo el autor, lo hizo imprimir en 1580.
En 1576 Tasso fue agredido por dos cortesanos de Ferrara, celosos de su éxito. En esta época, coincidiendo con la interminable revisión de la Jerusalén liberada, el poeta comenzó a mostrar los primeros síntomas de una inestabilidad psíquica que pudo ser esquizofrenia, y que le hacía caer en estados de profunda postración, de melancolía repentina, de irrefrenable ira y de manía persecutoria. También fueron aumentando sus escrúpulos religiosos. En 1575, a petición propia, se había hecho examinar por el inquisidor de Bolonia, y en 1577 por el de Ferrara. A pesar de ser absuelto por ambos, continuó atormentándose. Descontento de todo, huyó de la corte de Ferrara, disfrazado de campesino, y se refugió en Sorrento, en casa de su hermana, donde permaneció algunos meses. Tras un breve retorno a Ferrara, se trasladó a Turín.
De nuevo en Ferrara, fue readmitido en la corte del duque. Su desequilibrio se agudizó, llegando a atacar a un criado con un cuchillo. El duque Alfonso, contra el que había pronunciado públicas invectivas, lo hizo recluir en el Hospital de Santa Ana (1579–1586). El duque tenía miedo de que la obsesión religiosa de Tasso, que había llegado a acusarse a sí mismo de herejía, terminase siendo perjudicial para la Casa de Este. Fue visitado en el hospital por el famoso autor francés Michel de Montaigne, quien menciona esta visita en sus Ensayos.
En 1586, Vincenzo Gonzaga trasladó al poeta a Mantua, donde éste pudo trabajar en su obra con cierta tranquilidad, aunque tuvo una recaída. En octubre de 1587 Tasso se fue a Módena, luego a Bolonia, y, en 1588, fue huésped de los monjes de Monte Oliveto, en Nápoles, donde escribió el primer libro de un poema que quedaría inconcluso, el Monte Oliveto, sobre el origen de aquella congregación.
En sus últimos años sus escrúpulos religiosos le llevaron a realizar una revisión integral del poema, al que dio un nuevo título: Jerusalén conquistada (Gerusalemme Conquistata, publicada en 1593). Pasó sus últimos días en Roma, en el monasterio de San Onofre, en el Janículo, a donde había acudido al llamado del cardenal Aldobrandini, y donde falleció el 25 de abril de 1595, poco antes de la fecha prevista para su coronación como poeta por el Papa Clemente VIII. Fue sepultado en ese monasterio de San Onofre.

“A la que más he amado”

 (Torquato Tasso)

A la que más he amado y adorado

cortando flores vi por la ribera;

más de las que su mano recogiera

fueron las que su pie abrió en el prado.

Millar de lazos que el Amor ha armado,

flotaba el oro de su cabellera;

el aire de su voz alivio era

del fuego de sus ojos escapado.

El río se detuvo -tal vez quiso

de esa hermosura, vivo paraíso,

ser el espejo y de su crencha blonda.

Parecía decirle: Oh Tú, fulgente

faz, digna sólo de imperial corriente,

ven a radiar en mi tranquila onda.


                                                                                   
                                                       Maximiliano Reimondi

No hay comentarios:

Publicar un comentario