miércoles, 5 de diciembre de 2012


                                                    LOS SUEÑOS DE DIOS



                                   


Antes de la creación del mundo, Dios soñaba mucho. Soñaba que creaba a un hombre y una mujer que lo traicionaban.
Cuando se despertaba, hacía muchos cálculos matemáticos. Si creaba el mundo, tendría que haber días y noches. El problema se presentaba si había eclipses.
En uno de sus sueños, se planteaba que de crear un mundo infinito, cómo lo poblaría. Tendría que haber tierra y agua. Para eso, había que crear dos hemisferios con calor y frío. Muchos animales como camellos, vacas, ovejas, gallinas, toros, perros, gatos, serpientes, arañas. El hombre y la mujer serían los únicos animales con razón. El problema era que si abusaban de ella, estarían demasiado cerca de la locura. El hombre y la mujer serían animales de dos pies. Si lo traicionaran, los castigaría con enfermedades como la lepra y la viruela.
En un momento, se despertó y se ruborizó. Sabía que estaba en un dilema moral. Pensaba: “Tendría que haber bien y mal. Más bien que mal. ¿Es tan fácil hacer un animal que use bien su razón, que sea libre y que no abuse de su libertad?”.
Entonces, Dios escribió muchos libros. Anotó varias frases ingeniosas. Compuso innumerables canciones. Se dio cuenta que podía hacer cosas perfectas e inmortales. En un momento de gran euforia, gritó:
-¡Sea la luz!


                                                            Maximiliano Reimondi
                             

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