martes, 13 de enero de 2015

Muere Robert Stone, el cronista de Vietnam
La novela 'Dog Soldiers' está considerada una de las más carismáticas sobre el conflicto


El escritor norteamericano Robert Stone, autor de una de las novelas más carismáticas sobre la guerra de Vietnam, ‘Dog soldiers’, falleció el pasado sábado a los 77 años en su casa de Florida, en Key West, de una embolia pulmonar, tras arrastrar durante años un enfisema, fruto de haber fumado (y no solo tabaco) durante años (dejó de hacerlo en 1982).
Nacido en Brooklyn en 1937 era hijo de padres separados que apenas convivieron. El padre, ausente, era marino, y posiblemente fue su inspiración para alistarse en la marina en su juventud. La madre, una maestra de frágil salud mental, cuidó de él lo que pudo pero no evitó que en sus constantes internamientos psiquiátricos el niño fuera criado en un colegio católico para huérfanos, del que acabarían expulsándole. El recuerdo más importante de su niñez, y el que marcaría algunas de sus novelas, fue la vida errante que llevó junto a su madre y que en cierta manera vincularía sus experiencias a las de los beatniks.
Aseguraba que el deslumbramiento que le produjo la lectura de ‘El gran Gatsby’ fue el detonante de su vocación como escritor. Pasó brevemente por la universidad de Nueva York, pero era más un hombre de acción y en 1971 partió hacia Vietnam como corresponsal de guerra. De la experiencia nació ‘Dog soldiers’, una novela que tardó en ser publicada en España y que fue recuperada recientemente por el desaparecido (y añorado) sello Libros del silencio, que también exhumó sus memorias, ‘Recordando los sesenta’ y la novela ‘Hijos de la luz’, sobre los entresijos de la industria cinematográfica, que conoció muy bien ya que firmó diversos guiones.
‘Dogs soldiers’ ganó el National Book Award y propició una adaptación cinematográfica, ‘Nieve que quema’ dirigida por Karel Reisz y protagonizada por Nick Nolte. En sus memorias, Stone recordó sus vivencias más canallas y autodestructivas (era los tiempos del LSD) junto a Ken Kesey, Allen Ginsberg y Jack Kerouac , de las que mucho años después se congratulaba haber podido vivir para contarlas. Esas experiencias al límite pueblan buena parte de sus novelas de prosa directa y musculada, la última de las cuales ‘Death of the black-haired girl’ se publicó en el 2013.
12/01/2015


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