miércoles, 4 de marzo de 2015

Grandes del humor

Pepe Iglesias "El Zorro"



Nacimiento 7 de febrero de 1915


Incorporación a Radio El Mundo

Según datos que dan revistas especializadas y reportajes grabados a él mismo, Pepe descendía de inmigrantes humildes que se establecieron en Buenos Aires.- "...Pero de aquel conventillo de la calle Sarmiento [2169] en el que vivía con su mamá..." puede leerse en una nota al actor (Clarín Revista: domingo de 1987,por Any Ventura.). -
Luego de un fragmento de película en el que recita una estrofa imitando a un español (Del programa dedicado a un raconto de su vida que produjera Clara Sapettini para ATC, "Historias con aplausos", realizado en 1989 y transmitido en enero de 1990 y el 21 de marzo de 1991, con motivo de su fallecimiento.) , Iglesias hace referencia a su ascendencia gallega[...]
"Pues sí, por los cuatro costados; mis abuelos maternos, paternos, todos todos eran gallegos...Todos gallegos de Galicia... Toda mi familia era gallega: mis abuelos, mis bisabuelos, mis tatarabuelos, mis...¡Qué se yo!.
"Doña Manuela Sánchez, mi madre, y don José Iglesias, mi (Del ciclo Los Grandes conducido por Antonio Carrizo, en ATC,el 07/05/85, 22 hs.) padre -fallecidos los dos-, eran del mismo pueblo, del mismo Santia...eeeeh, ¿cómo se llamaba? eeeh...Monforte de Lemos y la Aldea Escairó. Y mi viejo - de acuerdo a los comentarios que yo recibía- era un tipo que tenía un carácter extraordinario." [...]
" Se casaron acá. Se conocieron mi madre y mi padre en España, y se casaron acá. Los dos jóvenes se casaron acá en Buenos Aires." [...]
"Vinieron a trabajar, como venían todos en aquel entonces... [...]
" Yo soy hijo único. [...] Porteño. Nací en la calle Sarmiento y Callao [cambia de voz y canta imitando a un cantor de tangos] _ Al 'lao'de "El tropezón" _." (Risas) .
[...]"¡Mi infancia fue una infancia divina! Una infancia tranquila, llena de alegría, me me me encantaba escuchar la radio! [...] Aquel que hacía una voz que me gustaba le hacía la voz. [...]: Yo nací en esto.
Su interlocutor - Antonio Carrizo- acotó: "Eras del "trocen", un porteño del centro", a lo que Pepe respondió entusiasta: "¡Pero cómo! ¡Sarmiento y Callao, imaginate!" De acuerdo con sus relatos es posible que sus padres vinieran con la tercera inmigración, en 1914. " A mi padre no lo llegué a conocer, desgraciadamente, no lo (Continúa el relato del programa "Historias con aplausos".) conocí; murió cuando yo era un niñito, recién nacido. Así que no me queda nada de él; no tuve la dicha, enorme de besar un padre, o de jugar con él, así que, no sé. [...] Y mi vieja sí; mi vieja murió hace poco también, hará unos dos años (De acuerdo con el reportaje extraído del ciclo de 1985, haría más años.)...Y...con mi madre ... mi madre cantaba muy bien. Mi madre entonaba muy bien las cosas; yo salgo mucho a mi madre en cuanto a las voces, así; porque ella también hacía voces, le gustaba mucho hacer voces. Cuando yo terminaba mi programa de radio siempre la llamaba "Y ¿qué tal mamá?" [Con voz de mujer gallega] "¡Ay, hijito, estuviste muy bien, muy bien!" . Siempre fue gallega; siempre tenía el acento gallego, nunca se lo sacó, nunca se lo sacó de encima."
Daba a entender que sus gracias las heredó de su padre (Del ciclo "Los Grandes"

"¡Callate que se pasó de revoluciones mi viejo!. Me contaban que en el pueblo de él, era un tipo... era un busca, ¡era tremendo las cosas que hacía! Pintaba los burros...-¡ah! cuando están medio achacados los burros, medio...ese color verdolaga que tienen que se caen a pedazos- los pintaba con cal, los hacía blancos, los vendía en la feria, los vendía como nuevos. Ahora, que no le tocaran el burro, que no le pasaran el dedo porque no se los permitía..."(Risas)
Lo que no sabemos aún- o tal vez nunca- las actividades de sus padres, pero sí que ocupaban o bien el segundo lugar de la clasificación ensayada por Pérez Amuchástegui: " 'LLamados'. Estos inmigrantes llegaban aquí por expreso interés de pobladores o comerciantes ya instalados[...] Claro está que no todos los 'llamados' tenían la misma suerte, sobre todo en los comienzos, a veces durísimos" (Pérez Amuchástegui: 388-389). O bien podrían pertenecer a la tercera categoría: "Artífices, jornaleros y profesionales[...] Nada de eso había aquí y hubo que traer todo de Europa para las necesidades emergentes del tendido de los ferrocarriles, las instalaciones de obras sanitarias, la construcción del puerto de Buenos Aires, los caminos, el telégrafo, los edificios y demás obras públicas..." (Idem: 390). Si bien hasta 1930 prevalecería, en el plano económico, el "Modelo Agro Exportador (MAE)[...] [la actividad industrial][...] creció también rápidamente en la medida que crecía la actividad agropecuaria, la población y los saldos de la Balanza Comercial permitieron tecnificarla".
"Según Díaz Alejandro, la inmigración neta recibida por el país entre 1857 y 1930 puede estimarse en 3.376.000. El 78% estaba compuesta por españoles e italianos"  
La inmigración fue causa de una galería de tipos humanos, de idiosincracias, de hablas y acentos diversos que inspirarían al cómico para crear varios de sus sonoros personajes. (Como también lo fueran para una contemporánea suya que lo sobrevive: Niní Marshall.)
Pepe recordaba su inclinación natural para las imitaciones (De "Historias con aplausos":

" Y... eso me nació así espontáneamente...escuchaba mucho radio yo en aquel entonces...eh... en aquellos años mozos; y entonces este... me gustaba mucho remedar [sigue con acento español], como dicen en España, REMEDAR; me gustaba imitar al que oía. Entonces trataba de hablar igual que él y por ahi llegaba un momento que hablábamos los dos igual, ¿te das cuenta?."
[...] Eso era en mi casa, claro. [...] Y mi mamá decía "Y, estás loco" . Mi vieja decía [imita a una gallega]"Oye, estás loco nene, déjate, déjate, déjate de decir esas cosas, que estás loco". [...]" Me acuerdo que ...bueno, en realidad todo empezó en el colegio, cuando estaba en el colegio primario; y ahí empezó, en realidad lo de "Pepe Iglesias, el Zorro". Porque cuando venía la fiestita de fin de año, elegían siempre un candidato, un tipo que decía:"Bueno, este va a decir el versito de fin de año"; y entonces estéee, me elegían a mí. Y cambié, nos mudamos de casa en cuatro oportunidades, entonces cambié cuatro colegios; y en los otros que cambiaba siempre me elegían a mí. Entonces decía que para eso se había corrido la voz de que yo era un tipo muy gracioso." Con respecto a su sobrenombre, recordaba: "El maestro Trullá 'Eh... vos lo que sos, sos un zorro' De ahí vino el asunto de 'Pepe Iglesias, el Zorro'. Y como los chicos son muy repetidores de dichos y de términos, entonces estéee, lo del 'Zorro' fuimos pasando de grado en grado, como era el mismo colegio, un año del otro y otro, después en otro colegio dos o tres años, me quedó lo de 'Zorro' en forma normal".
En una nota periodística (Revista TV GUIA, julio de 1973) hay más aclaraciones al respecto. "Cabezón" lo apodaban al maestro que él cita, quien le decía que era un 'zorro' por sortear las dificultades de las lecciones hábilmente con su verborragia y gracia características.  "La risa es una terapia única. Pero fue en 1932 cuando me estimularon para que tentara suerte en un escenario. Ocurrió que habíamos organizado una reunión bailable en los salones de Gimnasia y Esgrima. Era carnaval. Vi el escenario vacío; subí y con un peine y un papelito toqué algunas melodías conocidas, también conté algunos chistes que tuvieron gran aceptación...así empezó todo." (Clarín 03/08/1988)
Por 1933 tenía una troupe estudiantil en el Teatro Opera, donde un empresario lo descubrió.
"Estaba trabajando en la Victor X. Ray Corporation, esa es una anécdota linda [...] en la otra cuadra de Radio El Mundo [...] Vendía aparatos gigantes para sanatorios; entonces un día yo estaba tan aburrido, tan aburrido, que no sabía qué hacer. Entonces se me ocurrió la feliz -mirá lo que te digo- (A Antonio Carrizo, en el programa Los Grandes) la feliz idea de sacar el cartón del precio a aparatos de rayos x ¡qué sé yo! que en ese entonces valía ¡3600 $! que eran como 300 mil millones de ahora, fijate año 1936 (Aunque en una nota de Clarín (03/08/1988) dice año 1933, que es el más probable.). Entonces me metí en la vidriera,'caché'el cartel, 3600 $ y señalaba con el dedo el aparato que se vendía. Y en ese momento entra Mr. Brian J. Dump, el gerente general de la General Electric, y me ve a mí en la vidriera, casi se murió el 'inglé' ahí, y entonces me llama para su oficina y dice (imita a un inglés hablando en castellano) '¿Quiere hacer el favor de venir a mi ofecina?', voy a la oficina y me dice 'Ah, le felicito, muy bonito, muy bien, eh, linda propaganda, sobre todo para una casa como ésta, y sobre todo para esta clase de aparatos, bonito hacerse el maniquí así. Usted va a ser un buen artista'. Buen, te corto: me despidieron. En el año 1950 estoy trabajando en Nueva York, y en una función me mandan una trajeta después del espectáculo: Brian J. Dump; el mismo director que me venía a ver en el teatro y entonces '¿No le dije? Fui profético. ¿Vio cómo Ud. iba a ser un gran artista?' Y así empezó mi actividad". (Del ciclo "Los Grandes".)
[...] "Y en la radio llegué dando una prueba, porque Radio 'El Mundo'...¡Dios me libre!¡La 'catedral de la radio' en aquel entonces! Año 1930 y...sseis [...].(Lo llevó Pablo Osvaldo Valle, en 1935, según sus propias palabras en el Clarín del 05/08/1988.) Llego con mi ilusión, con mi librito, porque había pedido yo turno para una prueba [...] Entonces, estéee, pido mi turno, me lo conceden. Yo era el décimo de los diez que íbamos. Entonces salía Burlengui, ¿te acordás?, un veedor de botón; estéee, decía: 'A ver, Nº1, tal'. Entonces venía al estudio y por el aparato, por los altavoces decía: 'Ya se le va a comunicar por carta cualquier novedad [...] Yo fui el último. Entonces, cuando terminé, no dijo por el aparatito, por el altavoz...Vino 'Dijo el señor Valle que suba [...] Y estaba haciendo la imitación de Ochoa yo, y estaba Ochoa escuchando el progama con él y le dice:[hablaba como Ochoa] 'Pero ¿quién es este tío que está hablando como yo? pero ¿quién es?'. Entonces subo, me presento [...] entonces me dijo textualmente, algo que no me lo olvido en mi vida: 'Pibe: yo no sé dónde te voy a meter, pero vos de esta casa no te movés más'. Entonces me metió, para familiarizarme con los micrófonos, en los elencos de radioteatro que en aquel entonces eran el 'boom'[...]
Hizo, incluso, algunos papeles junto a Niní Marshall.


1937-1945 Primeros años como actor


Debutó oficialmente el 1º de mayo de 1937 en Radio El Mundo; la audición era auspiciada por Cafiaspirina, y se llamaba El murmullo del éter. Muchos afirmaban que era el continuador de Tomás Simari, el hombre de las mil voces, y al poco tiempo esa denominación también la recibió Pepe. Las revistas especializadas editaban notas sobre este suceso radial, virtualmente en todos los números del año '37; tal el caso de Sintonía, que días antes de la primera aparición del cómico en Radio El Mundo, le dedicó una de sus páginas con felices augurios que se cumplirían en brevísimo lapso.
Las imitaciones que hacía de Luis Sandrini, Niní Marshall -quien estaba por entonces en la misma radio-, Rosita Quiroga, Pepe Arias, Ortiz Tirado, Lili Pons... muchos más. Decía la prensa especializada, que tales imitaciones eran perfectas, al punto de que en más de una oportunidad empleaba su habilidad para bromas telefónicas que surtían efecto perfectamente. Pronto comenzó, además, a crear personajes. el primero fue La Porotita (una niña) le siguieron, Jesús y Curra (una pareja de gallegos que hablaban por teléfono), el Comandante Caruso (inspirado en un "lobo de mar" de la Vuelta de Rocha, en el barrio de La Boca), El Pebe, Fernández, y un número muy importante. Recordaba, en sus últimos años, que una vez llegó a hacer treinta y siete voces diferentes en una misma audición.
Es sabido que la radio era el centro de tertulia familiar. Los testimonios recogidos afirman que la familia en pleno se reunía los martes, jueves y domingos por la noche, para escuchar al "Zorro". Nadie quedaba por las calles, y hasta los empresarios de espectáculos llegaron a quejarse, porque en esos días disminuía notablemente el público en los teatros y cines. La prensa define así esta situación:
"El aparato de radio establecía la temperatura familiar en cada casa, porque a su lado se arracimaban los padres y los hijos, en la distensión compartida, la unidad hogareña. Ese humor transparente, de trámite sencillo, ajeno a cualquier vulgaridad y a años luz de la menor grosería, tenía mucho que ver con la fisonomía simple del barrio, con el sabor de lo cotidiano.
La radio unía a las personas casi de una manera protectora y El Zorro era algo así como el gran maestro de ceremonias que las convocaba. Claro, eran otros tiempos, otro estilo humorístico y otro país. Lo cierto es que el intérprete jamás se desligó de esos códigos de vida y artísticos, absolutamente identificado con los días de una década del '40 (en la que brilló con intensidad) que ahora nos suena tan lejana" (Rafael Granados, Clarín (Espectáculos), nota acerca de su fallecimiento, 05/03/1991, pp. 2 y 3.)
Por esta época, también recorrió varias provincias del país.
Algunas fotografías que tomé en la colección de Sintonía, muestran a Iglesias ejecutando instrumentos, en actitud graciosa, más bien bromeando con ellos; pero este detalle va confirmando que en su humor -virtualmente basado en lo sonoro- la música desempeñaría un rol importantísimo. Gozaba de un sentido rítmico extraordinario, y muchas veces improvisaba acompañamientos con elementos cualesquiera, como una cajita de fósforos, por ejemplo.
En 1938 filmó su primera película, Dos amigos y un amor, bajo la dirección de Lucas Demare, de la cual una vez recordó orgulloso (Del ciclo Los Grandes):
"En esa película canté un tango con Canaro, se llamaba 'Hay que aclarar', y a raíz de eso me llevó de gira por el Uruguay [...] Así que ¡se puede decir que fui cantor de Canaro!"
A los pocos meses siguió 24 horas en libertad, también de Demare


1945-1952: Su época de oro


Es por esta época donde comenzaron a aparecer sus canciones que circularían por todo el país con gran éxito, destacándose Esmeralda, rascame la espalda y Salí al balcón, por las cuales muchos recuerdan hoy a este cómico-músico, aún más que por sus actuaciones cinematográficas, como así también por sus silbidos, que merecen atención aparte. Salí al balcón fue compuesta por él junto a Víctor Schlichter -con cuya orquesta grabaría- y al montevideano Arturo García Nuñez (Wimpi) quien comenzó a escribirle los libretos cuando hacia 1949 "El Zorro" pasó a actuar en Radio Belgrano, y continuó siendo co-autor de algunas de sus canciones. Además de otras películas anteriores, en ese año filmó una de las diez películas más taquilleras de la Argentina: Avivato (sobre el personaje de Lino Palacios), y, aunque en 1944 recibiera el premio al mejor actor por Mi novia es un fantasma, aquél fue, indudablemente, su mayor éxito cinematográfico.
En el programa Los Grandes, Carrizo le pidió que le hablara de sus canciones, y le recordó que había llegado a vender miles de discos. Dijo que le contara sobre dos:
"Ya sé: 'Salí al balcón' y 'Esmeralda, rascame la espalda'."
"¿Cómo nace esa?" preguntó Carrizo por la primera.
"Pues, mirá, como nacen las canciones. Yo no sé tocar la guitarra, ni nada, no se música, pero me acompaño, pongo la mano así, hago así, invento ritmos, sin saber tocar. Entonces como nacen todas mis canciones tengo ciento veinte canciones. Tengo una que es famosa en el mundo entero 'Eso es el amor', la metieron en la película 'El mundo de Susy Won', película que acá marchó muy bien (Canta un fragmento). Esa canción me la grabaron en el mundo entero. En Francia sesenta y cuatro conjuntos, me la grabó Caravelli, me la grabó Franck Pourcel, la metieron... en cinco películas metieron esa canción (canta otro fragmento); la gente dirá '¡Ah! ¿Esa canción es del Zorro?'"
Lo que subrayé arriba destaca que Iglesias tenía asumido su condición de músico intuitivo.
En esta época llegó a actuar en México y en los Estados Unidos, hacia 1950. Volvió a realizar algunas películas en Buenos Aires, hasta que en 1952 viajó a España, donde llegó a igualar, y creo que a superar, el éxito que había tenido en su patria hasta entonces. (Tengo en proyecto un rastreo de su actividad en España.)


1955-1969: Fama europea y fin de su apogeo


Regresó a la Argentina después de tres años de hacer radio, cine y teatro, especialmente en España -que recorrió durante siete años con la exitosa obra La tía de Carlos-, también en Italia (radio y televisión). En 25 de julio de 1987, el entonces embajador de España, don Raimundo Basols y Jacas (No sé si estos apellidos están bien escritos. deberé corroborarlos), tuvo estas palabras para con Iglesias: "Encantado de saludar a Pepe Iglesias 'El Zorro' al que he oído tantas veces en España. ¡Gran alegría! [...] Le conocía de hace muchos años, cuando Pepe Iglesias 'El Zorro' revolucionó España. Fue una revolución del humor, de la simpatía, del bienhacer, y en España le quisimos y le queremos mucho. Para mí es una gran alegría asociarme a este homenaje a un artista como Pepe Iglesias 'El Zorro' ". En la misma oportunidad, Pepe contó:"Ahora estuvimos en España, hará...dos meses, en marzo y abril, estuvimos en Galicia, en Santiago de Compostela -hoy es el día justamente del apóstol ¿no?-, y me homenajearon de tal manera que yo decía ¿pero será posible que todavía recuerden de eso que dice el embajador, de todos los programas míos, de todos los personajes, de las letras? era una cosa pero tan verdad que a mí me parecía mentira." Y el embajador acotó:
[ que, además de "Ni noticias. Nunca más se supo", que recordó Juan Carlos Mareco] "...En España se suele decir todavía: 'Sal al balcón, mi querida mariposa'; nunca supe si salió al balcón o no, nos lo tendría que decir Pepe hoy". (Del programa "Homenaje".)
Muestras claras de lo "El Zorro" que significó para aquel país.

Desde 1955 alternaría sus actividades entre Europa, América y Argentina. Se sabe que durante el peronismo los medios eran controlados, hubo proscriptos; paralelamente, España lo vivía con Franco. Luego, las prohibiciones perturbaron a los seguidores de Perón ya que, por esa época él y su partido habían pasado a ser los proscriptos después de la Revolución Libertadora. Aparentemente, ni uno ni otro momento histórico-político -ni en un país ni en el otro- habían afectado a Pepe Iglesias.
"Mi intención fue llegar a toda la familia. Siempre con el mismo objetivo: un humor franco, sin doble sentido, de comentario" (Pepe Iglesias habla de su época. La mirada de un viejo zorro, en: Los setenta años de la radio, Clarín, 26/08/1990, pag. 6.) .
"El humor limpio nunca esta caduco...Cuando el humor es sincero y te brota del fondo del alma, porque querés comunicarte con los demás, no tiene edad", transcribió Rafael Granado en una nota sobre el fallecimento de Pepe (Clarín, 05/03/1991), a lo que agregó: "Tal cual lo afirmó, su blanca trayectoria de hombre que hizo reir con los mejores recursos esta sostenida por un repertorio y un modo de ser sin tiempo, intransferiblemente doméstico en su fondo de pureza. Se autodefinió como un payaso. Y lo fue..."
"Antes se hacía humor sin hacer hincapié en la desgracia, era todo menos morboso [...] Yo he sido un comediante, un payaso -con todo el respeto y la honra que que estas profesiones me producen- y me moriré como tal. Justamente la Asosiación Argentina de Actores me nombró socio honorario, pero y estoy orgulloso de ser un payaso. La gente debe sentirse orgullosa de lo que es". (Pepe en una nota de Clarín Revista, fines de 1988.)
Con esto quiero demostrar que vivía dentro de una filosofía que trascendía cualquier ideología política, no por no comprometerse, por no "jugarse" -valga el término-, sino porque la ideología del servicio a la comunidad desde lo que se sabe hacer, sobresalía a la otra, que la tendría; como podría decirse desde un punto de vista religioso, cumplía sin cuestionamientos lo que Dios le mandaba a hacer con los dones que le había dado.
La radio fue desplazada poco a poco por la televisión, por lo menos en cuanto que aquélla dejó de ser el centro de tertulia familiar. Desde 1960 y hasta 1969, las actuaciones de Pepe Iglesias en Argentina se limitaron a la televisión. Pero el humor político había ganado la atención del público, quien ya no disfrutaba con una estética, por entonces, simplemente pasatista; el público comenzó a gozar más con el humor agudo de crítica política, con Tato Bores -Mauricio Borenstein a quien el Zorro aconsejó su nombre artístico-, a través del cual experimentaba los domingos su catarsis semanal.
"Pepe Iglesias permaneció fiel a sí mismo y nunca se bajó del podio de los triunfadores. El lugar que le pertenecía dentro del espectáculo argentino tenía ya sabor a leyenda". Esta afirmación de Granado da cuenta de que aquella ideología que destaqué permanecía intacta, por la cual su público se había reducido a los seguidores de su época de oro, y a algunos pocos que, como yo misma, heredamos el gusto por aquella estética, sumado quizás a paralelismos inconcientes con su personalidad.
Sus programas de televisión no duraban más de dos o tres meses, pero aparentemente eran cuestiones de contrato. Lamentablemente no fue así en 1969, pues luego del cuarto programa, sorpresivamente no apareció más; con el tiempo se supo que fue por haber tenido un rating bajísimo. Es obvio que tal episodio lo afectó mucho moralmente, como a sus incondicionales y nostálgicos seguidores. Sucedía que esa "leyenda", ajena a "los bastones largos" que azotaron el '66, y al "cordobazo" del '69, ya no cuadraba en la realidad sesentista, si bien Pepe Biondi, que estaba dentro de esa línea, logró sobrevivirlo artísticamente, aunque muy poco tiempo más.
Pero fue por entonces que compuso una canción que luego grabaría María Vanner, No estoy enamorada de ti, para el film del mismo nombre , que luego se estrenó con el nombre de El caradura y la dama; y llevó a cabo su última grabación discográfica, propuesta por Enrique Cahen Salaberry: un álbum (LP) con doce temas, algunos cómicos y otros románticos, en los que mantuvo su estilo.

 1972-1990: Última etapa

En 1972, 1977/78 y 1980 volvió a la radio: Rivadavia, Splendid y Belgrano respectivamente. Se percibía un amago de resurgimiento, pues podía apreciarse programas ágiles, amenos, y aparentemente con bastante audiencia, en los que, como era habitual, alternaba personajes (reapareciendo Jesús y Curra, el Comandante Caruso, ¡Y la fuerza que tiene!), canciones y silbidos, con propagandas que se decían con mucho dinamismo y originalidad.
Por el '73 incursionó en el Café-Concert, en el desaparecido Teatrito de San Telmo, con el espectáculo "Justo en el nuevo gusto", tal vez producto de la experiencia nefasta de 1969, ya que, sin abandonar su línea tradicional, agregó sketches más acordes con la estética de la época, tal como indicaba el título. e También actuó en 1976, pero ya en un espectáculo compartido, "Hace tiempo y aquí mismo" en El Lagar del Virrey de Recoleta.
Nuevamente, el humor de "El Zorro" daba muestra de su trascendencia por sobre las ideologías sociopolíticas. Un país que atravesaba circunstancias tan adversas para unos, o confusas para para otros, a la que servía justo, sin porponérselo, la diversión transparente, ingenua y en absoluto comprometida.
El 23 de mayo de 1977, con motivo de sus cuarenta años con el espectáculo, se le rindió un emotivo homenaje en el Centro Cultural Gral. San Martín, al que asistimos varios de sus seguidores para acompañarlo, compartiendo un feliz momento con la proyección de Avivato.
En 1979 enviudó de su segunda esposa, Sally Daniel, pasando por un momento depresivo que lo llevó a aislarse un tiempo. Por las mañanas de los sábados de 1980, condujo Súpershow por Radio Belgrano. En 1981 reapareció en TV, los sábados a las 21, por Canal 13, con Service de humor, en el es-tilo de siempre, pero con un manejo de cámaras y alternancia de situaciones que demostraban un aggiornamiento estético, sumado a la habitual simpatía y gracia espontánea de Iglesias. Su nueva creación, “la Por hora”, una señora de servicio doméstico que trabajaba aceleradamente, tuvo gran aceptación; por supuesto, su música estaba presente en cada programa, ya sea en canciones o en sil-bidos. Se prolongó por casi seis meses -y reapareció un tiempo en 1982-. También en 1981, la Fundación Konex lo premió con el Diploma al Mérito.
También en 1981, la Fundación Konex lo premió con el Diploma al Mérito. Desde 1985, cada vez que Iglesias aparecía en televisión, era porque lo invitaban para rendirle un homenaje. Su estado de salud era precario (ya por entonces aparentaba mucho más que setenta años); y tampoco hubo más contratos. No obstante, y como un último aliento histriónico, reapareció en 1988 en un programa radial que ideara para ayudar a los actores que sufrían su misma circuns-tancia de desocupación: Dándonos la mano, de lunes a viernes de 9.30 a 10.30 por Radio América.
"Con ésto sólo pretendo darle una mano a todos aquellos que la están necesitando; siempre sentí la necesidad de hacer algo así, como una retribución por todo lo que he recibido en mi vida." (Clarín, 05/08/1988.)
"Yo creo que no hay mayor felicidad que la de trabajar, aunque no cobre un peso. Los actores nacimos para estar en contacto con el público y sin ese contacto nos vamos muriendo de a poco. Necesitamos un poquito del calor del aplauso". (Clarín Revista, octubre de 1988).
Falleció en Santiago de Chile, el 4 de marzo de 1991.




                                                                                  Maximiliano Reimondi

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